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Origen limeño de la uva Misión del Norte de California

Ing. Guillermo Toro-Lira S., Ing. Karl Mendoza S., Ing. Gustavo Aliquó
Autores en ResearchGate

Introducción

La histografía norteamericana establece que la uva Misión (Mission) fue llevada a California desde México por padres jesuitas y franciscanos, durante la creación de una red de misiones a partir de fines del siglo XVII.

Sin embargo, existen reportes oficiales rusos y otros que cuestionan esa hipótesis. Estos sugieren que las primeras uvas del actual condado californiano de Sonoma se produjeron de vides traídas del Perú, específicamente de la ciudad de Lima en 1817, y que de allí se esparcieron por el Norte de California.

Antecedentes

Las costas actuales de California, Estados Unidos fueron primeramente exploradas por el navegante español Juan Rodríguez Cabrillo en 1542.

Al no encontrarse tesoros comparables con los del imperio azteca o del incaico, la colonización de ese territorio fue mayormente ignorada por España.

El desinterés español cambió a partir de 1741, cuando expediciones rusas cruzaron el estrecho de Bering de Alaska y comienzan a explotar el lucrativo comercio de pieles de nutrias, en ese tiempo muy abundantes en las costas del Pacífico Norte del continente americano.

Con la intención de frenar la expansión rusa hacia América, la corona española decidió finalmente colonizar esos territorios, los cuales siempre consideró como suyos. Para eso, dispuso el establecimiento de una serie de presidios (establecimientos militares) y de misiones religiosas. Los primeros con el objetivo de disuadir militarmente la posibilidad de cualquier intromisión extranjera y las segundas, para convertir la gente nativa a la religión católica e iniciar un periodo de colonización y población del territorio.

Durante el transcurso de 54 años, se fundaron cuatro presidios: San Diego (1769), Monterrey (1770), San Francisco (1776), y Santa Bárbara (1782)—localizados actualmente en las ciudades californianas del mismo nombre—y 21 misiones: la primera se llamó Misión San Diego de Alcalá (1769), al extremo sur del estado, y la última Misión San Francisco Solano (1823), en la actual ciudad de Sonoma—a 90 kilómetros al norte de San Francisco.

Las misiones franciscanas de California y Fort Ross (1769-1823). Fuente: “The horse and mule trail known as El Camino Real as of 1821 and the locations of the 21 Franciscan missions in Alta California”, Shruti Mukhtyar, 2015. La localización de Fort Ross añadida por el autor.

Fort Ross

En 1804, la Compañía Ruso-Americana fundó Nuevo Arcángel, un asentamiento permanente en la isla de Sitka, Alaska, cerca de la actual ciudad de Juneau. Esta colonia rusa fue el centro de operaciones de las actividades comerciales de dicha compañía.

Durante los años siguientes, la compañía rusa expandió su presencia hasta California, donde en 1812 fundó el fuerte Fort Ross, a 150 km de San Francisco de Asís, la misión española más norteña de América en ese tiempo (ver mapa).

Uno de los objetivos de Fort Ross era el abastecimiento de alimentos agropecuarios y otros a la colonia de Nueva Arcángel. Su cercanía a las misiones, lo cual sin duda incomodó a las autoridades españolas, facilitó un intercambio comercial de beneficio mutuo. La lejanía del lugar, considerado como un “fin del mundo” en esa época, con la consecuente escasez de artículos de primera necesidad, dejó en un segundo plano cualquier desacuerdo geopolítico en favor de relaciones de cooperación más pragmáticas.

Es en este contexto que colonos rusos de Fort Ross importan y plantan diversos vegetales y frutos extranjeros, entre ellos vides del Perú.

Los reportes de Khlebnikov, 1817-1832

En setiembre de 1816, Kyrill T. Khlebnikov zarpa de San Petersburgo, Rusia a bordo del navío Kutozov, capitaneado por Leontil A. Hagemeister, con destino a Nuevo Arcángel en Alaska. La travesía fue larga, navegaron desde el golfo de Finlandia hacia el oeste, pasaron por las costas del norte de Europa y de África, para luego cruzar el oceano Atlántico hacia Sudamérica. Bordearon el Cabo de Hornos y luego de tocar en puertos de Chile, Perú y México, anclan finalmente en Nuevo Arcángel el 20 de noviembre de 1817, después de catorce meses de una ardua travesía.

Khlebnikov se quedó en América por casi diez y siete años, para luego regresar a San Petersburgo en 1833. Durante los siguientes cinco años se dedicó a escribir sus aventuras y experiencias. Publicó sus memorias en ruso en 1861, la cual fue traducida al inglés por primera vez en 1976, bajo el título de: Colonial Russian America – Kyrill T. Khlebnikov’s Reports – 1817-1832 (1).

Primera viticultura en Fort Ross

Khlebnikov escribe unas breves pero importantes notas sobre la introducción de la viticultura en Fort Ross. Escribe lo siguiente (la traducción del inglés al castellano, las palabras entre [ ] y el subrayado son del autor):

El capitán Hagemeister, comandando el navío Kutozov, paró en Fort Ross en setiembre de 1817 en su ruta a Sitka [Nuevo Arcángel]…

En 1817 L. A. Hagemeister trajo vides de Lima, y en 1818 árboles de duraznos de Monterrey. En 1820 enviamos 100 estacas de manzanas, peras, cerezas, duraznos, y toronjas a bordo del bergantín Buldakov; estas fueron estacas pequeñas que produjeron el primer fruto en 1828.

Se trajeron rosas de San Francisco y madera de ricino de las islas Sándwich [Hawaii]. A veces las uvas son buenas; fueron cosechadas por primera vez en 1823.

Khlebnikov fue un testigo presencial de la importación de las vides de Lima a Fort Ross, ya que fueron llevadas durante su viaje a América.

Retrato de L. A. Hagemeister. Este capitán, al servicio del Imperio Ruso, llevó vides de Lima al Norte de California en 1817. Artista desconocido del siglo XIX. Fuente: Wikipedia.

También menciona que las vides se trajeron en setiembre de 1817 y que dieron fruto seis años después en 1823, que es un periodo de tiempo compatible con el transplante de vides en estacas, el probable método de transporte desde Lima.

Al mencionar que “a veces las uvas son buenas” Khlebnikov se refería a la cantidad de la uva cosechada, como se verá después.

Fray José Altamira

José Altamira fue un misionero franciscano nacido en Barcelona, España en 1787, asignado a la misión San Francisco de Asís en 1820 (esta misión, también conocida como Misión Dolores, se encuentra en la actual ciudad de San Francisco, California). Por tres años el joven Altamira se dedicó a la conversión de los nativos de la zona. Pero notó que la geografía de la misión afectaba negativamente la salud de los nativos conversos. El clima, lluvioso e impredecible, tampoco permitía el desarrollo de una adecuada agricultura para la sustentación de la misión.

Por esos motivos, Altamira propuso relocalizar el asentamiento en el fértil y benigno valle de Sonoma, 90 km al norte. Luego de algún tiempo, se decidió crear una nueva misión, la cual llamaron San Francisco Solano, en honor al Santo misionero español fallecido en el Perú en 1610 y canonizado en 1726.

La misión fue fundada por Altamira en abril de 1824. Estuvo bien amueblada y decorada con varios artículos obsequiados por los rusos de Fort Ross, el cual se encontraba 100 km al oeste, cerca de la costa.

A fines de 1824, la misión ya tenía una casa de adobe de 30 por 120 pies, de siete pies de alto, con techo de tejas y un gran corredor. Se plantó una huerta con varios árboles frutales y una viña con 3,000 plantas, con seguridad nacidas de estacas provenientes de las vides de Fort Ross (2), las cuales como ya se mencionó dieron su primer fruto en 1823, importante evento enológico que Altamira debió haber oído cuando exploraba la zona en busca de un lugar más idóneo para su misión.

El emprendedor fraile continuó en control de la misión hasta 1826, cuando fue reemplazado por fray Buenaventura Fortuni, el cual fue a su vez sucedido por fray José Gutierrez en 1830. Gutierrez expandió la misión considerablemente. En 1832 ya contaba con más viñas, huertos, jardines, campos de trigo, un molino de granos, casas para los soldados y las familias de los indios, una cárcel, un cementerio, y una enfermería.

Este periodo de relativa prosperidad llegó a su fin en 1833 cuando el gobierno mexicano—que había tomado el control de California luego de su independencia de España en 1821—ordenó la secularización de las misiones y la expulsión de los misioneros españoles que no se adherieran a los términos de la nueva República.

La misión San Francisco Solano en la actualidad, reconstruida. Fuente: “Mission San Francisco Solano. Sonoma State Historic Park”. Sarbjit Bahga, 2018. Wikipedia.

Rancho de Chernykh

Otro personaje importante que contribuyó al desarrollo de la viticultura de Sonoma fue Egora J. Chernykh, un experto agricultor ruso contratado por la Compañía Ruso-Americana para trabajar en Fort Ross.

Nacido en 1813 en la península de Kamchatka, Siberia, hijo de un religioso ruso y una mujer nativa de la zona, fue enviado a estudiar en la escuela de agricultura de la Sociedad de Agricultura de Moscú. Llegó a Fort Ross en 1836, donde durante los siguientes cinco años, se dedicó a desarrollar la agricultura de la zona.

Construyó un rancho a 50 km al este de Fort Ross, en la actual ciudad de Graton, cerca a la ciudad de Santa Rosa. En 1840, el rancho tenía una viña con 2,000 plantas.

En un reporte escrito en 1841 para una sociedad de agricultura rusa, Chernykh escribe lo siguiente sobre la vitivinicultura de la región (la traducción al castellano es del autor):

La horticultura en California es en pequeña escala. Huertos de árboles frutales y viñas solo existen en las misiones.

Se cultivan uvas azules que dan una buena cosecha y son de buen gusto. Se entierran estacas de vides, algunas dan fruto en 3 o 4 años. Las uvas locales dan buen vino, pero en poca cantidad y no se mantiene bien (3).

El testimonio de Chernykh permite concluir que las vides traídas de Lima por Hagemeister, veinticinco años antes, se habían esparcido por la zona del norte de California.

Observó que existían viñas pequeñas y solo en las misiones.

Añade que las uvas eran tintas, de buena cosecha y que eran de buen sabor. También, que daban fruto a los tres o cuatro años de ser plantadas en estacas, el método preferido usado, y que el vino era bueno, pero que no se mantenía con el tiempo.

La escritos de Chernykh, junto con los datos anteriormente mencionados y con los resultados de análisis moleculares (ADN) de las vides criollas americanas actuales, nos permitirá deducir con una buena probabilidad, la variedad de uva traída desde Lima y difundida por el Norte de California en esa época.

Ilustración del rancho de Chernykh, ca. 1840. Tenía 2,000 plantas de vid en ese año. Fuente: “A view of the Chernykh ranch in northern California”, I. G. Voznesenskii, ca. 1840, Archive MAE AN SSR. En: Khlebnikov’s Reports.

La variedad de uva plantada en Fort Ross

Un estudio genético publicado en 2007 por la American Society for Enology and Viticulture presentó los resultados de un estudio del ADN de 79 diferentes variedades de uvas criollas americanas. Esta investigación científica probó que 52 de esas variedades eran idénticas y sinónimos a la variedad tinta conocida actualmente como Listán Prieto (4).

Sorpresivamente, el estudio encontró que la actual uva peruana Negra Criolla (antes simplemente Negra o Negra Corriente) y la californiana Mission son variedades genéticamente idénticas y ambas sinónimos de Listán Prieto. Por otro lado, descubrimientos históricos recientes han demostrado que esta uva fue la primera en plantarse en el Perú—durante la primera mitad del siglo XVI—, siendo el vidueño más antiguo y el ancestro de muchas variedades criollas sudamericanas actuales (5).

Conocida simplemente como uva Negra, esta robusta variedad era una de la más populares y difundidas en el Perú a mediados del siglo XIX (6) y fue con una alta probabilidad la seleccionada por los colonos rusos para ser llevada a California.

Los pocos pero importantes datos brindados por estos, tienden a validar esa hipótesis. Cuando Khlebnikov menciona que “a veces las uvas son buenas” sin dudas se refirió a la cantidad de uva cosechada, una característica de la Negra Criolla, la cual es muy productiva, pero sensible a las condiciones climáticas de cada temporada.

Chernykh menciona que las uvas eran tintas, de buena cosecha y que daba buen vino, aunque poco, y que no se mantenía bien, otras de las características de la Negra Criolla, una variedad resistente, productiva pero de calidad enológica algo rústica.

La uva Mission en la historia de California

Un reporte californiano de 1867, describe que la uva llamada Mission en ese tiempo constaba de dos tipos: la uva Los Angeles, proveniente del sur de California y la uva Sonoma, del norte. A ambas se les atribuían características físicas similares (7). A la variedad Los Angeles se le describía que daba “un vino fuerte, semejante al porto y al jeréz”, mientras que la Sonoma producía “un vino suave, parecido a un claret [haloque]” (8). Reveladoramente, esta última característica es uno de los descriptores clásicos del vino producido a base de Negra Criolla.

Cruzando esta información con los datos genéticos y los reportes históricos ya mencionados, se puede concluir, con un alto grado de certeza, que la uva limeña llevada por colonos rusos a la zona de Sonoma, California en 1817, fue la variedad conocida actualmente en el Perú como Negra Criolla, donde tomó el nombre local de uva Sonoma y que, en la segunda mitad del siglo XIX, se encontraba agrupada dentro de la denominación genérica de uva Mission. Durante el transcurso de más de treinta años, las vides plantadas en la misión de Sonoma por el padre Altamira en 1824 se distribuyeron por el norte de California y tomaron la nomenclatura mencionada.

Historiadores de los inicios de la viticultura californiana han generalmente descartado la noción que colonos rusos importaron uvas peruanas a California. Han asumido, erróneamente, que la colonización rusa de Alaska y California se realizó navegando desde Siberia cruzando el estrecho de Bering, por el océano Pacífico de oeste a este y de norte a sur. Esta suposición no permitió aceptar de manera lógica que las primeras vides hayan provenido de Sudamérica (9).

Sin embargo, como lo prueban los reportes de Khlebnikov, los viajes rusos se realizaron navegando desde San Petersburgo hacia el océano Atlantico y luego de cruzar el extremo sur de Sudamérica, tomaban rumbo hacia el norte por el océano Pacífico. La expedición rusa pasó por el Perú antes de llegar, primero a California y después a Alaska. Este hecho permite aceptar con credibilidad los reportes de la importación de las primeras vides desde Lima.

Ruta de navegación de la expedición rusa de 1816-1817.

Las uvas Los Angeles y Rosa del Perú

En cuanto a la uva Los Angeles, se asume que provino de las misiones jesuitas creadas en la península de Baja California y en la región de Sonora a partir de la década de 1680, y que luego de la expulsión de esa orden en 1773, los padres franciscanos la distribuyeron por las misiones de (Alta) California. Se postula que las vides originales llevadas por los jesuitas provinieron de México continental, sin embargo hasta el momento no se han publicado estudios científicos que confirmen un origen o región geográfica mexicana de procedencia.

En la actualidad en México, se cultiva y vinifica la uva Misión casi exclusivamente en la zona vinícola de Santo Tomás, en el estado de Baja California (10) y es considerada una uva minoritaria. En los Estados Unidos se cultiva en las regiones AVA (American Viticulture Area) de Sonoma Valley (Sonoma County), Mokelumne River (San Joaquin County), Sierra Foothills (El Dorado County), y Santa Rita Hills (Santa Barbara) entre otros, y es usada principalmente para hacer Angelica, un vino dulce fortificado con brandy, cuyo nombre pudo haber derivado de la uva Los Angeles.

Otro sinónimo de la uva Listán Prieto es la accesión conocida en California y en México con el nombre de Rose of Peru o Rosa del Perú, respectivamente. Esta uva, también considerada minoritaria en la actualidad, se cultiva principalmente en los estados de Baja California (zona de Tanama) y Coahuila. En Perú este término es casi desconocido, pero en California ha sido reportada desde mediados del siglo XIX como proveniente del Perú (11) y descrita morfológicamente similar a la uva Sonoma (12).

No se sabe cuando esta accesión llegó a California y México de Perú. Se puede especular que pudo simplemente haber sido un sinónimo de la uva Sonoma llevada por los colonos rusos, o que ya estaba presente en Norte América, importada a California por los padres franciscanos, o antes de ellos por los misioneros jesuitas de Baja California. De cualquier manera, a los mediados del 1800 era considerada erróneamente una variedad separada y única, ya que actualmente se sabe que Rosa del Perú o Rose of Peru es genéticamente idéntica a Listán Prieto de España, Negra Criolla peruana y Sonoma, Los Angeles, o Mission de California.

Fenotipos de Listán Prieto. A: Negra Criolla (Perú), de bayas color rojo violáceo. B: Mission (EE.UU), de bayas rojo violáceo oscuro. C: Negra Criolla (Perú), de bayas rosadas oscuras. Similares a las descriptas para uva Sonoma y Rosa del Perú. Fotos: Karl Mendoza y Gustavo Aliquó.

Bibliografía

1. Colonial Russian America – Kyrill T. Khlebnikov’s Reports – 1817-1832, Basil Dmytryshyn & E. A. P. Crownhart-Vaughan (traducción e introducción), Oregon Historical Society, Portland, 1976. Págs. iii, 14, 60, 62, 106-107, 121.

2. Memorial and Biographical History of Northern California, The Lewis Publishing Company, Chicago, 1891. Pág. 15.

3. “Agriculture of Upper California – A long lost account of farming in California as recorded by a Russian observer at Fort Ross in 1841″, E. L. Chernykh, En: The Pacific Historian, 1967 Winter Issue/Vol. XI, No. 1,, California History Foundation of the University of the Pacific, Stockton, California. Págs. 10-28.

4. “Determining the Spanish Origin of Representative Ancient American Grapevine Varieties”, Milla Tapia, Alejandra, et. al., American Journal of Enology and Viticulture. 58:2. Davis, California, 2007. Págs. 242–251.

5. Las viñas de Lima: Inicios de la vitivinicultura sudamericana, 1539-1551, G. Toro-Lira, Editorial Universitaria Ricardo Palma, Lima, 2018. Pág. 36.

6. “Informe sobre la vid y sus productos”, Evaristo D’Ornellas, en: La Revista de Lima, Tomo VII, Tipografía Nacional, Lima, 1863. Pág. 55.

7. Hyatt’s Hand-Book of Grape Culture…,T. H. Hyatt, H. H. Bancroft and Company, San Francisco, 1867. Págs. 162-163.

8. The Resources of California, John Hittell, A. Roman & Co., San Francisco, 1867. Pág. 195.

9. A Wine Journey along the Russian River, Steve Heimoff, University of California Press, 2005. Pág. 139.

10. “Conoce las siete regiones vitivinícolas en México”, http://elheraldoslp.com.mx/2015/12/19/conoce-las-cuatro-regiones-vitivinicolas-en-mexico/ Accedido: 10 marzo, 2020.

11. Ibid. Hyatt, 1867. Págs. 153-154.

12. The California Vine Disease, Newton B. Pierce, Government Printing Office, Washington, 1892. Pág. 48.

© G. Toro-Lira, 2020. Todos los Derechos Reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este artículo sin el previo permiso por escrito del autor.

Pisco en el siglo XIX – Continuación: El faro de Pisco

Ing. Guillermo Toro Lira S.

Autor en ResearchGate

Olegario Alba

Luego de la publicación en internet de la versión resumida del artículo “Pisco en el siglo XIX – Periódicos, Manuscritos, Memorias, y Exhibiciones Internacionales” (1) han aparecido algunas informaciones adicionales que pueden aclarar aún más el panorama de la tesis presentada.

Una fue la aparición de un video de la entrevista a un historiador chileno de edad de Elqui, Chile, donde narra que un industrialista chileno llamado Olegario Alba viajó al Perú a fines del siglo XIX donde aprendió la producción del pisco (2) convirtiéndose en el primer hacendado chileno en producir una imitación del producto peruano.

La fuente del investigador fue muy posiblemente el Diccionario histórico, biográfico y bibliográfico de Chile, de Virgilio Figueroa, publicado en 1925. En la entrada de Olegario Alba se describe que este señor trae del Perú desde 1875 los conocimientos para producir el aguardiente peruano en el valle de Elqui y que en 1882 ya se vendía tal aguardiente en Valparaíso, Chile (3).

En la bibliografía, Figueroa cita que las fuentes provienen de “informaciones propias” y de un artículo titulado “La Industria del Pisco en Chile” supuestamente publicado en el Boletín de la Sociedad de Fomento Fabril de 1900.

Sin embargo, luego de una exhaustiva búsqueda en los doce boletines de ese año de esa sociedad, no se ha encontrado ese artículo, ni alguno que remotamente esté relacionado con el tema. Lo que si se encontró fue un artículo publicado en el boletín del mes de junio titulado “La Industria de la Pesca en Chile”. Se asumió que Figueroa cometió un error tipográfico en la cita del año y se revisaron todos los boletines desde 1884 hasta 1906, todos con resultados negativos. Tal vez algún lector paciente pueda confirmar la existencia del supuesto artículo (4).

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¿Habrá confundido Figueroa el artículo de la “Industria de la Pesca en Chile” con uno supuesto “del Pisco”? ¿Habrá tal vez descrito esa historia con la intención de esconder alguna incómoda verdad, sin saber que en futuro existiría el internet? ¿Habrá estado tratando de proteger la reputación histórica de algún personaje contemporáneo influyente?

No se sabe a ciencia cierta, pero presentaremos una plausible posibilidad. Pero antes se aclararán unas preguntas que han habido acerca de un tema poco entendido, tocado en la investigación de la historia del aguardiente chileno referido en el artículo mencionado inicialmente.

Etiquetas

El estudio de la historia del aguardiente chileno publicado en el 2016, indica que en 1882 se registra en Chile la primera etiqueta con la palabra pisco, varios años antes que se hiciera en el Perú. Por ese motivo, se infiere que hubo una consolidación del uso del nombre primeramente en Chile y que tal popularidad fue un incentivo para que en el Perú se comiencen a usar. Inclusive se menciona la existencia de una etiqueta “eslabón perdido” peruana de 1910 y se concluye que es el nexo histórico de un supuesto traspaso de la tradición de nomenclatura chilena a la peruana (5).

La razón por la cual se imprimió en Chile botellas etiquetadas con la palabra pisco antes que se hiciera en el Perú es muy sencilla.

Hacendados pisqueros no necesitaban etiquetas para identificar a su aguardiente. El aguardiente de Pisco se envasaba, transportaba y exportaba en unas muy peculiares botijas de arcilla. Esas botijas le habían dado identidad nacional e internacional al aguardiente peruano por casi trescientos años.

Cuando en Chile se produce la primera imitación del aguardiente peruano (ca.1882), los productores carecían de la identidad brindadas por las centenarias botijas pisqueras. No tuvieron otra alternativa que distribuir la bebida en botellas de vidrio etiquetadas con la palabra pisco para que el consumidor pueda identificar su contenido. Fue una acto de necesidad, no de tradición.

El Perú distribuyó al aguardiente en las típicas botijas pisqueras hasta aproximadamente la década del 1940 (6), cuando factores económicos prevalecieron y poco a poco se comenzó a perder con el tiempo la tradicional tecnología de manufactura artesanal.

Inclusive, existen evidencias que el aguardiente peruano se distribuyó en la ciudad de San Francisco, California en botijas pisqueras hasta por lo menos en 1912 (7).

Como información secundaria se aclará que el tamaño de las botijas pisqueras también daba un cierto descriptor de su contenido, ya que el pisco de uva italia se distribuía en botijas llamadas pisquitos de 3-5 galones cada una, mientras que el pisco tradicional en piscos de 10 a 15 galones (8).

Isidora Goyenechea, el faro del muelle de Pisco y el faro de Lota

La primera etiqueta de aguardiente chileno que lleva la palabra pisco fue registrada en 1882. Llevaba la marca “G”, la cual el estudio chileno mencionado la asoció con la familia Goyenechea de Copiapó, Chile. Sin embargo, Virgilio Figueroa acredita a Olegario Alba como el precursor de la industria chilena, aun cuando el registro de su primera etiqueta data recién de 1894 (9). ¿Por qué la discrepancia histórica? ¿Por qué no se ha encontrado la cita clave de la descripción de la industria del aguardiente chileno mencionada por Figueroa? Se presentará una hipótesis plausible.

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La figura histórica chilena mas importante de la época asociada con el apellido de la marca del aguardiente chileno de 1882 es Isidora Goyenechea, nacida en Copiapó, una muy acaudalada señora industrialista que había heredado una enorme fortuna al fallecer su esposo Matías Cousiño, dueño de grandes minas de carbón en Lota, Chile (10).

La señora tuvo una participación muy activa durante la Guerra del Pacífico, llegando inclusive a contribuir con un barco a vapor usado en el transporte de las tropas chilenas durante la guerra. Muy apropiadamente, el vapor llevó el nombre de su finado esposo: Matías Cousiño.

A fines de 1880, decenas de miles de soldados chilenos desembarcaron en el puerto de Pisco en su camino a la toma de Lima. El comando chileno decidió que el batallón Quillota se quede en Pisco. Al poco tiempo, fue atacado por centenares de defensores montoneros iqueños. En represalia, el comandante chileno decide incendiar Pisco y toma acciones que se citarán textualmente del diario de un capitán chileno (sin correcciones) (11):

“Se dice que el comandante Echavarría del Batallón Quillota, se ha portado mui enérjico, i les a quitado una partida de animales vacunos de mas de 300, que a la fecha ya están embarcados. El bonito faro que habia en la estremidad del largo i elegante muelle del puerto, cuya construcción es de fierro, se ha embarcado para regalarlo a la señora Goyenechea i destinarlo al puerto de Lota”.

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Es obvio que tanto el ganado vacuno como el faro del muelle de Pisco fue una extracción que en la actualidad sería considerada ilegal, tal como lo fueron libros extraídos de la Biblioteca Nacional del Perú durante la guerra y que en el 2007 fueron parcialmente devueltos por el gobierno chileno.

El largo muelle de Pisco fue mandado a construir en 1855 por el hacendado iqueño don Domingo Elías, unos de los principales productoreis de pisco de la época y Presidente Provisional del Perú en 1844. La construcción fue encomendada al empresario estadounidense William Wheelwright y la obra se terminó en 1857, durante el apogeo del comercio internacional del pisco (12). En esa época, Domingo Elías tenía localizada su bodega de vinos y piscos en una esquina de la plaza de armas de Pisco.

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Tal como se extrajo el ganado y el faro del muelle de Pisco, ¿Se habrán también embarcado instrumentos y herramientas para la producción de aguardiente? ¿Se habrán tomado también parras de uvas pisqueras? ¿Y qué de obreros dedicados a la vitivinicultura y manufactura de aguardiente? El periodo de la ocupación y gobierno del Perú por el estado chileno duró casi tres años desde principios de 1881 hasta fines de 1883. Existieron muchas oportunidades.

La existencia del primer registro de la imitación chilena del destilado peruano en 1882, con marca de fábrica asociada con el apellido Goyenechea, el cual también está asociado con un importante saqueo del puerto de Pisco en 1881 (el “regalo” del faro del muelle de Pisco a la señora Isidora Goyenechea), lleva a la conclusión que existe una gran posibilidad que el aguardiente de Pisco también haya sido parte del pillaje.

Adicionalmente, mientras no se encuentre la fuente citada por Figueroa, donde menciona que existen datos sobre la industria del aguardiente chileno en el siglo XIX, la historia de Olegario Alba imitando al aguardiente peruano antes de la Guerra del Pacífico, debe de ser cuestionada profundamente.

Para finalizar, en la actualidad en la Punta Lutrín del puerto de Lota, Chile existe un antiguo faro de fierro, compatible con la descripción del faro saqueado del muelle de Pisco como atestiguó el capitán chileno en 1881. Ese faro entró en funcionamiento en 1884 a relativamente poco tiempo de concluida la guerra (13). ¿Coincidencia?

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Citas y notas

(1) Toro Lira S., Guillermo; “Pisco, un nombre que está impreso en tinta” (“Pisco en el Siglo XIX. Periódicos, Manuscritos, Memorias, y Exhibiciones Internacionales”); Disponible en forma reducida en: El Comercio; Lima; 29 de mayo 2017 http://elcomercio.pe/gastronomia/bares-y-copas/pisco-nombre-impreso-tinta-426535 – Accedido en 6/11/2017. Actualizado 10/12/2019: el artículo completo se puede acceder aquí: Pisco en el siglo XIX: Periódicos…

(2) Don Urbano; LA ENTREVISTA A UN ANCIANO CHILENO DE PISCO ELQUI DONDE CUENTA LA VERDAD  30 de mayo 2017. Disponible en youtube  https://www.youtube.com/watch?v=JojdVq1FnTk  – Accedido en 6/11/2017. Referido en facebook por Diomedes Arango.

(3) Figueroa, Virgilio, 1872-1940. Diccionario histórico biográfico y bibliográfico de Chile por Virgilio Figueroa. Sección Chilena. Disponible en Biblioteca Nacional Digital de Chile http://www.bibliotecanacionaldigital.cl/bnd/645/w3-article-330187.html . – Accedido en 6/11/2017. ‘Alba Ochoa Lucio et. al.’; Pg. 258.

(4) Sociedad de Fomento Fabril (Chile). Boletín de la Sociedad de Fomento Fabril; Santiago de Chile: La Sociedad. Disponible en Hathi Trust Digital Library https://catalog.hathitrust.org/Record/006774184 – Accedido en 6/11/2017.

(5) Cofre, Carolina, et. al.; “La guerra del pisco a través del estudio de los marbetes” ; IDESIA (Chile) Volumen 34, No. 2, Marzo-Abril 2016; Pgs. 3-xx. Disponible en SciELO http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-34292016000200004 – Accedido en 6/11/2017.

(6) Memorias del finado hacendado pisquero don Angel Rodolfo “Chaucato” Mejía Sciacaluga, referido en video por Matías Grados, Ica, Perú, en comunicación privada con el autor.

(7) Kunkel, Thomas; Letters from the editor: The New Yorker’s Harold Ross; The Modern Library, New York, 2001. En carta fechada 13 de mayo de 1937, Harold Ross escribe (traducido): “…Pisco, un brandy peruano. Era destilado de un tipo de uva que crece a mil pies de altura en los Andes. Yo solía verlo arribar en San Francisco en barcos costeros en pequeñas jarras de arcilla hecha por los nativos de allí”. Ross visitó San Francisco en 1912.

(8) Por ejemplo ver: Cisneros B., Carlos, et. al.; Guía del viajero. Callao, Lima y sus alrededores; Imprenta del Estado; Lima; 1898; Pgs. 28, 187.

(9) Ibid Cofre, Carolina, et. al.

(10) Ibid Figueroa, Virgilio; ‘Goyenechea Gallo Isidora’; Pg. 370.

(11) Casas C., Elías; “Diario de la campaña a Lima del capitán agregado al Rejimiento de Infantería Esmeralda”; publicado en: Ahumada, Pascual; Guerradel pacífico; Tomo VII; Imprenta del Progreso; Valparaiso; 1884; Pgs. 36-38.

(12) Castillo Negrón, Mamerto; Monografía de Pisco; Lima, Cía. de Impresiones y Publicidad; 1947; Cuarta parte: Capítulo octavo: IV.- El muelle de Pisco y sus antecedentes. Disponible en http://mamertocastillonegron.blogspot.com/2014/08/cuarta-parte-capitulo-octavo-iv-el.html?m=0 – Accedido en 6/11/2017.

(13) Vargas Marín, Iván; “Hitos importantes en la historia de faros” ; Memoria de la Comisaría de Marina; Valparaíso; Marzo 31 de 1895. Disponible en Revista Marina http://revistamarina.cl/revistas/2001/5/vargas.pdf – Accedido en 6/11/2017.

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La fundación española de Pisco de 1571 – Santiago de los Caballeros

Ing. Guillermo Toro Lira S.
Autor en ResearchGate

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© Archivos Estatales, mecd.es


Introducción

En el Archivo General de Indias se encuentra un manuscrito que indica lo que podría ser la primera fundación española de Pisco y población del valle (1).

La versión actual mas aceptada sobre la fundación de Pisco, proviene de Huamán Poma de Ayala cuando escribe en 1615 que la “villa de Piscuy” se fundó en tiempo del virrey don Martín Enriquez (2).

Esto debió haber sido entre 1581 y 1583 ya que Martín Enríquez de Almansa y Ulloa, el sexto virrey del Perú, gobernó desde mayo del primer año hasta marzo del segundo, cuando muere en Lima de una apoplejia.

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La villa de Piscuy – Ilustración de Huamán Poma de Ayala, 1615

Otra versión, es que Pisco fue fundado durante el gobierno del virrey marqués de Mancera (Pedro Álvarez de Toledo y Leiva) en 1640, bajo el título de “Villa de San Clemente de Mancera” (3).

El manuscrito encontrado, el cual será transcrito a continuación, muestra una historia diferente.

Indica que el virrey Francisco de Toledo ordenó poblar en 1571 un pueblo en Pisco con el título de “Santiago de los Caballeros”. Toledo también especifica trece capítulos, o reglamentos, que las personas deberían de aceptar como condición de poblar el pueblo.

El manuscrito consta de tres folios y tiene dos partes temporales. La primera es de dos folios y es fechada el 13 de julio de 1571. Contiene una lista de venticinco pobladores que aceptaron las condiciones de los capítulos, citados a continuación de sus nombres. Es firmado por Andrés García y el documento es certificado por el escribano público Juan Garcia de Nogal. Ambos se encuentran en la lista de los pobladores. Una gran notoriedad, es que la primera persona en la lista es Jerónimo de Loayza, el primer arzobispo de Lima.

La segunda parte es fechada en Los Reyes (Lima) casi cuatro años después, el 10 de febrero de 1575. Contiene tres listas de los pobladores en ese año: los “lanças” (soldados lanceros) casados, los solteros, y los casados que no son lanceros. Se añadieron cinco personas mas a los venticinco pobladores de 1571, totalizando así una población de treinta pobladores en 1575. Esta sección esta notarizada por tres escribanos públicos de Lima que certificaron la veracidad del documento.

Al final del manuscrito, se añadió un párrafo con una descripción breve, pero informativa, del puerto y la zona de Pisco en ese tiempo.

Transcripción (sin correcciones)

[folio 1]

Todos los que aquí firmamos nuestros nombres poblaremos el pueblo de Pisco que Su Excelencia manda poblar, haziéndonos manera conforme a los capítulos que se hizieron para que aya el efeto conviniente para el aumento y fundación del pueblo.

Gerónimo de Loayza, Andrés Garçía, Sebastián de Ribas, Baltasar Méndez, Juan Montañez, Diego de Orellana, Alonso Díaz Merino, Yñigo Lópes Carrillo, Antonio de Belazco, Pedro Cobes Morano, Rafael Núñez, Alonso Bélez, Alonso Bázquez, Françisco de Aguirre, Alonso Montalván, Gerónimo Benito del Castillo, Salvador Martín, Juan Garçia de Nogal, Bartolomé Díaz de Pineda, Joan de Vergara, Françisco de San Miguel, Joan de Graxales, Gerónimo de Soria, Garçi Pérez de Vargas, Pedro de Saavedra_____

[item] E después de lo susodicho en treze de julio de mil e quinientos y setenta e un años, firma aquí Joan Villegas gentil hombre de de Su Magestad. El tesorero Joan Villegas_____

[item] Los capítulos de que se a de hazer manera a los que poblaren el pueblo en el valle de Pisco en nombre de Su Magestad por horden del muy Excelente Señor don Françisco de Toledo, Visorrey de estos Reinos, los quales concedidos y hecha manera a los que tienen firmado de lo poblar, lo harán luego que les sea hecha la dicha manera, se a de yntitular el dicho pueblo, Santiago de los Cavalleros_____

[item] Primeramente, se le a de dar sacada el acequia grande hecha su tajamar y presa de argamasa en la madre donde se toma el agua para que sea perpetua para que aya mas abundancia de agua y sementeras y eredades, pues de ello se sigue tan gran vtilidad y provecho para el aumento y fundación de él_____

[item] Que de los repartimientos mas cercanos se le reparta cada vn vezino seys yndios por tres años para hazer sus casas y heredades y que cumplidos los tres años se repartan en la plaza a como cupieren por el repartimiento que se hiziere, los quales se les ha de pagar en lo que en valuerse se les de

[folio 1v]

papa a cada yndio cada semana y no mas, y que el vezino que cayere en el distrito que se poblare el dicho pueblo sea obligado a hazer vezindad y tener casa poblada en él y personalmente al encomendero_____

[item] Que ninguno que tomare vezindad no la pueda bender ni enagenar por tiempo de çinco años y si dentro de vno no tubiere casa poblada y resydiere personalmente lo pueda proveer el cabildo y dar al que la poblare y residiere personalmente y de esta manera cesara lo que han hecho en otros pueblos que muchos han tomado vezindades para vendellas con lo qual cesará qualquier ynconbiniente_____

[item] Que ninguno de los pobladores ni que adelante fueren vezinos del dicho pueblo puedan vender ni enagenar, ni dar propiedad, ni posesión, ni vezindad, a ningún estrangeros, que sea morisco, y si alguno lo huviere sea de Su Magestad, pues conforme a su real cédula asy lo tiene mandado y hordenado pues con esta condición y capitulación se puebla el tal pueblo se a de continuar y que en el no pueda bivir el tal hombre_____

[item] Porque a la población del dicho pueblo van los gentiles hombres casados y mas viejos y veneméritos como paresce y como está por los nombres de la lista que con esta va, se les ha de hazer manera de dalles a cada lança dos mil pesos y a cada arcabuzero mil, de lo que se le deve de lo corrido, porque ellos dándoseles esto lo poblaran sin otra ayuda de costa que se les de y que las personas a quién dexaren sus poderes ayan y cobren lo que fuere corriendo de sus plaças para pagar lo que devieren, pues para llevar sus mugeres e hijos lo an menester y aun mucho mas, y a cada uno de las lanças se les deve a los antiguos mas de ocho mil pesos corridos.

[folio 2]

[item] Que pues Su Magestad provee de que se hagan las iglesias e que ayuda con dos mil pesos de madera de Guayaquil para podella hazer para que dentro de quatro meses aya sacramento e yglesia en el pueblo_____

[item] Que por quinze años lo que an de pagar de diezmo sea de veynte uno porque se bayan hazendando y acrescentando diezmos, pues nuevamente se procura aumentar_____

[item] Que si algunas minas de plata o oro o azogue se descubrieren por los del dicho pueblo sea lo mismo que como han de pagar de cinco vno sea de diez, pues visto que algún provecho se les sigue de ello procuren descubrirlas e labrallas pues aumentan en las haziendas reales y de ello se les sigue algún provecho.

[item] Que el dicho pueblo y vezinos que lo poblaren gozen de todas aquellas libertades y excesiones que el cabildo de Los Reyes an y gozan, pues los que le quieren poblar son personas hijosdalgo y que también an servido a Su Magestad tan antiguos y que la justicia hordinaria de Los Reyes no tengan jurisdición sobre el tal pueblo si no fuere el audiencias reales de Su Magestad y que resyde en esta ciudad y Excelentísimo Señor Visorrey y los que adelante fueren y se les de jurisdición cevil y criminal [testado: mente] como a los demás pueblos que se an poblado y término redondo_____

[item] Que el cabildo de ella pueda nombrar y poner alguazil mayor hasta que Su Magestad la provea, pues es pueblo rezien fundado y ásele de señalar términos y jurisdición conviniente para evitar qualesquier diferencia_____

[item] Que a los que no fueren lanças que ban a la población se les ayude con aquel socorro que dió el marqués de Cañete a los pobladores de Cuenca Cañete pues los gentiles hombres haziéndoles la manera de yuso escrita lo pueblan a su costa_____

[item] Que las tierras se repartan, teniendo atención a Juan Trigueras e hijos, y porque agora se reduxo Chincha al reten se pueda a la costa de mar, del camino de Umay abaxo a la mar, repartir aquella y darse yendo en mas número

[folio 2v]

y aumentándose de vezinos, pues para los que lo quieren poblar ay sobradíssimas tierras, las quales tierras se an de repartir por hanegadas_____

[item] Porque a avido muchos pleytos en posesiones y chácaras dadas por los visorreyes pasados, dándolas a algunas personas las quales se an metido en las que tienen los pobladores de los pueblos, como en Arnedo y Santa y Saña, que la manera que alguna persona se hiziere sea sin perjuizio y con parescer de la justicia y regimiento del dicho pueblo y no en otra manera para que cesen ynconbinientes que de ello resultan y pleytos.

[item] Haziéndonos merced están prestos y aparejados de poblar el dicho pueblo y luego lo pornan en obra. Andrés Garçía_____

Yo Juan Garçía de Nogal escribano de Su Magestad público e de número de esta dicha çibdad doy fee y testimonio a los señores que la presente vieren, como en mi poder queda el registro o qualquier de lo susodicho, firmado de ellos aquí nombrados en fe de lo qual lo hize escrivir e hize aquí mi signo.

En testimonio [signo] de verdad
Juan Garçía de Nogal [rúbrica]
Escribano público

[folio 3]

Lanças que son casados

Capitán [Alonso] Montalban
Andrés Garçia
Baltasar Méndez
Juan Montañez
Diego de Orellano
Ynigo López Carrillo
Alonso Vélez
Bartolomé Díaz de Pineda
Gerónimo de Soria
Pedro de Saavedra
Juan Barco*
Tarifeno El Viejo*

Lanças que son solteros

Gerónimo de Loaysa
Sebastián de Ribas
Alonso Días Merino
Françisco de Aguirre
Pedro Cobes Morano
Juan de Vergara
Lope Rejas*
Hernán Gómez Correa*

Casados que no son lanças

Salvador Martín
Gerónimo Benito
Antonio de Velasco
Juan Garçia de Nogal
Juan de Graxales
Garçi Pérez de Vargas
Rafael Núñez
Alonso Básquez
Françisco de San Miguel
Diego de Ribera El Contento*

[* añadidos en 1575]

Nos, los escrivanos públicos del número de la çibdad de Los Reyes que aquí firmamos nuestros nombres, damos fee y testimonio verdadero a los señores que la presente vieren, como Joan Garçía de Nogal de quién este testimonio va sinado y ffirmado, es tal escribano público y del número de ella como que ella se nombra, y a los autos y escrituras que ante el an pasado y pasan, se an dado y da entera fe y crédito en juizio y ffuera de el, y al presente usa y exerce el dicho e firmo, y para que ello conste dimos la presente que es ffecho en Los Reyes y es en diez días del mes de febrero de mil e quinientos y setenta e çinco años.

Pedro de Vergara [rúbrica]
Escribano público

Estevan Pérez [rúbrica]
Escribano público

Françisco de la Vega [rúbrica]
Escribano público

Pisco es el mejor puerto de Pirú para pesquería, que de Lima van barcos a pescar y traer pescado salado tras, y es solemnia tierras en el valle, el rio y dos manantiales, las hoyas de Villacuri, y Paraca, y cachecamayos **, que no a menester agua para sembrar, están hechas buenas casas para aduanas del azogue que están las minas cerca, está de Lima 35 leguas.

[** cachicamayoc: indio salador]

Referencias

(1) Archivo General de Indias, Patronato,29,R.30

(2) Angeles Caballero, César; Peruanidad del Pisco y la vendimia: Diccionario del Pisco; Editores Importadores S.A., Lima; Sexta edición, 2008; Pg. 11.

(3) Huertas Vallejos, Lorenzo; Cronología de la producción del Vino y del Pisco: Perú 1548-2008; Universidad Ricardo Palma, Editorial Universitaria, Lima; 2008; Pg. 34.

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La Numancia y el Perú

Gonzalo Gutiérrez

Uno de los escritores más reconocidos de España ha sido Benito Pérez Galdós (1843 – 1920). Algunos lo señalan como el literato más grande de España, después de Miguel de Cervantes. Pérez Galdós fue parte de una corriente que reivindicó el realismo en la segunda mitad del siglo XIX e inicios del siglo XX.

Uno de los esfuerzos literarios más importantes del escritor fue la publicación, a lo largo de 40 años, de los denominados “Episodios Nacionales”. Se trata de una impresionante colección de 46 novelas históricas que buscan retratar el devenir y el carácter de España y los españoles en el siglo XIX. Van desde la batalla de Trafalgar, en 1805, hasta los acontecimientos políticos españoles de 1880. Los “Episodios Nacionales” están divididos en cinco series. Las dos primeras tienen diez novelas cada una, y fueron escritas entre 1873 y 1879. Casi veinte años después, Benito Pérez Galdós renueva el esfuerzo, y entre 1898 y 1912 completa 26 nuevas novelas que corresponden a la tercera, cuarta y quinta serie.

Caratula de la primera edición de “La Vuelta al Mundo en la Numancia”, 1906

En la cuarta serie, la octava novela, publicada en 1906, se titula “La Vuelta al Mundo en la Numancia”. La trama de la novela discurre en torno al personaje Diego Ansúrez, marino español quien, tras enviudar y criar a una hija muy bella, Mara, va tras ella en una aventura transatlántica: Mara había escapado del hogar de Ansúrez en Andalucía en los brazos de Belisario Chacón, un peruano bohemio, quien la había cautivado románticamente y se la lleva de manera secreta hacia el Perú.

A la búsqueda de Mara, Ansúrez se hace reclutar para ocupar el puesto de contramaestre en la “Numancia”, la más moderna fragata blindada española de la época, de 7,000 TM, construida en Francia, y bautizada con ese nombre en memoria de la resistencia de la ciudad española a las tropas del general romano Escipión El Africano, en el año 134.

En esa calidad de contramaestre, Ansúrez, el 4 de febrero de 1865, zarpa hacia el Perú como parte de la tripulación de la “Numancia”. La nave se dirigía al Perú a fin de reforzar la escuadra española en el Pacífico, luego de los violentos incidentes que derivaron en la ilegal ocupación de las Islas Chincha por parte del almirante español Luis Hernández de Pinzón, instigado por las maquinaciones del torvo e inestable “Comisario Especial Extraordinario de España en el Perú”, Eusebio de Salazar y Mazarredo (o “Más Enrredo”, como lo bautizó el pueblo peruano). El Perú en aquel momento estaba totalmente soliviantado contra España a consecuencia del oprobioso tratado Vivanco-Pareja, así como por la declaratoria de guerra de Chile a España.

La Numancia

Después de un muy largo viaje la “Numancia” llega al Callao, y allí Ansúrez recibe la versión que su adorada Mara habría contraído matrimonio con Belisario Chacón, quien sería el heredero de una enorme fortuna en el Perú; y no sólo eso, sino que ellos habrían sido padres de un niño. No obstante, debido a la agitación política que se vivía en el Perú -siendo la familia Chacón partidarios de Ramón Castilla y enemigos del presidente Pezet, quien enfrentaba una revolución que terminó por derrocarlo- habrían dejado Lima con un destino incierto, no sabiendo si se hallaban en el Cusco, Jauja, Cerro de Pasco o Arequipa.

Con gran pena, sin haber podido saber con certeza cuál había sido el destino de Mara y sin estar en capacidad de moverse fuera de Lima en su búsqueda, Ansúrez se ve obligado a reembarcase en la “Numancia” debido a que las tensiones entre España, Chile y el Perú habían llegado a su punto más crítico con la declaratoria de guerra del Perú a España y la alianza con Chile.

En su travesía hacia el sur, el héroe de la novela es testigo del terrible y destructor bombardeo que la escuadra española inflige al desarmado puerto de Valparaíso el 31 de marzo de 1866, Sábado Santo, y al que Pérez Galdós en su obra califica como “aventura inconsciente”.

De Chile, la flota española regresa a las costas peruanas para arribar al Callao y enfrentar a la artillería peruana el 2 de mayo de 1866. Después de un arduo combate, las baterías peruanas del Callao heroicamente rechazan y averían a la escuadra española, obligándola a retirarse hacia la isla de San Lorenzo para enterrar a sus 43 muertos, y luego levar anclas y retornar a España.

No deja de sorprender un hecho incluido en la novela: España había enviado al Alférez de Navío Álvarez de Toledo con órdenes que la escuadra española retornara de inmediato a su país. Álvarez llega al Callao el 1 de mayo de 1866, y se presenta ante Casto Méndez Núñez, quien había asumido la comandancia de la escuadra española luego que el anterior almirante español, José Manuel Pareja, el firmante del ofensivo tratado con el ex Director Supremo peruano Manuel Ignacio de Vivanco, se suicidara en su nave. Álvarez de Toledo le entrega las órdenes de España a Méndez Núñez, y la novela retrata el momento de la siguiente manera: “Méndez Núñez leyó el papel, y devolviéndolo al mensajero le dijo: mañana 2 bombardeo el Callao. Usted no ha llegado todavía; llegará pasado mañana, y en cuanto me comunique la orden del Gobierno, me apresuraré a obedecerla.”

La novela tiene un final feliz, ya que la “Numancia” luego de ser rechazada del Perú tras el combate del 2 de mayo -lo que generó gran angustia a Ansúrez en la novela ya que temía que su nave hubiese bombardeado a su familia en el Perú- cruza el Pacífico, recala en Tahití, para finalmente regresar a Cádiz, donde, para su gran regocijo, están esperándolo, Mara, Belisario el peruano, y su nieto.

Aun cuando Benito Pérez Galdós no estuvo en el Perú, con gran prolijidad se documentó sobre los usos y costumbres peruanos y reflejó de una manera muy halagadora no sólo la culinaria y las bebidas del Perú, sino también a las damas peruanas. Veamos algunos párrafos. El primero es un intercambio con Josefa, una mulata peruana, esposa de un español afincado en el Perú:

“Señor Diego, ¿le gusta a usté el arroz con pato? ¿Sí? Pues como el que yo he guisado para usté no lo habrá comido nunca, ni lo comerá mejor la Reina de España […] Pues también le pondré un tamal que ha de saberle a gloria […] ¿Le gusta a usté el sancochado? ¿En España hay sancochado? […] y a punto volvió Mendaro de la tienda con una botella de pisco y dos de vino del país… Este es el Valdepeñas de acá -dijo su amigo-. No es malo; se sube hasta el primer piso y de ahí no pasa. […] Este aguardiente blanco que llamamos pisco, es de vino…cosa buena: los que empinan mucho, ven a Dios en su trono” […] A la sopa de rabioso picante siguió el sancochado, que viene a ser como nuestro cocido; desfilaron luego el pejerrey (pescado chico) y la corbina (sic) en salsa (pescado grande); y por fin, con honores extraordinarios, el pato en arroz […] Y cuando por postre comían alfajores y chancaca…”

En otra secuencia de la novela, cuando los marineros españoles están en alta mar, con sus buques averiados por el combate del 2 de mayo y faltos de comida y bebida, añoran el Perú señalando: “…el tiempo que llevaba en el convoy su constante pensamiento era comer algo más nutritivo y grato: dormía mal, con ensueños de oler y gustar un buen sancochado o un platito de serviche (sic), que es pescado crudo con zumo de limón.”

También en la soledad de la mar, los marinos españoles se entretenían con música y bailes, entre ellos “…un festival de zapateado, o de las danzas peruanas la Zamacueca y la Zanguaraña, que algunos sabían.”

Guardo para el final la descripción que Pérez Galdós hace de las mujeres de Lima cuando relata el origen de la familia de Belisario, el bohemio romántico peruano: “Casó con una limeña muy guapa…Las limeñas son las mujeres más bonitas del mundo, y mejorando lo presente, a todas ganan en desenvoltura y malicia”.

Bruselas marzo de 2020.

Las viñas de Lima – archivo PDF

Estimados todos,

Debido a las cuarentenas obligatorias en el Perú y otros países, por la pandemia del coronavirus, he decidido distribuir gratuitamente un pdf de mi libro Las viñas de Lima: Inicios de la vitivinicultura sudamericana, 1539 – 1551. Espero que este pequeño grano de arena los ayude a superar estos momentos tan difíciles para todos.

¡Sí se puede! 🍇🍷🇵🇪📖👏👏👏

Pisco, limón y azúcar – Datos sobre la mezcla primordial, 1737

Ing. Guillermo Toro-Lira S.
Autor en ResearchGate

La combinación de pisco con limón y azúcar es compartida por los cócteles peruanos más populares. El Pisco Sour la contiene, al igual que el Pisco Punch y el Chilcano (con la azúcar integrada en el ginger ale).

Esta agradable mezcla básica tiene raíces en los panch indúes. Panch, significa “cinco” en indú, la cantidad de ingredientes de la bebida: arrak (un destilado antiguo preparado a base de granos u otros), limón, azúcar, té, y agua.

Colonos ingleses la conocieron, adaptaron y la llamaron punch. La llevaron a Europa a principios del siglo XVII y de allí a sus colonias americanas, donde se difundió y popularizó rápidamente.

La prepararon a base de gin, brandy o ron en un recipiente grande llamado punch bowl, puesto al centro de una mesa donde las personas se servían líbremente.

A Midnight Modern Conversation, Hogarth W., ca. 1730

Con el tiempo, la bebida pasó al mundo hispano donde se popularizó con el nombre de ponche, una derivación de la palabra inglesa.

En 1737, el diccionario de la Academia de Autoridades española publicó la siguiente definición de ponche:

“PONCHE. s.m. Bebida que se hace de aguardiente templado con agua, limón y azúcar. Lat. Potio ex vino igne evaporato, aqua diluto, saccharoque commixtis.”

Academia de Autoridades española, 1737.

Por aguardiente, el diccionario define en latín: Potio ex vino igne evaporato, lo cual significa aproximadamente: “poción que resulta del vino quemado y evaporado”.

Si la mezcla se hubiera preparado con el aguardiente de Pisco de esos días, lo cual sin duda debió haber sucedido, esta es una de las más antiguas referencias al cóctel primordial de pisco con limón y azúcar.

Un diccionario de 1786, define al aguardiente de una manera más clara:

“AGUARDIENTE, vino destilado por medio del fuego. Fr. Eau-devie. Lat. Aqua vitae, vinum igne distillatum. It. Acquarzente.”

Diccionario de Terrenos y Pando, 1786

Para finalizar esta breve nota, la definición de Aguardiente dada por el diccionario indica que es un “vino destilado”, aclarando cualquier duda que puede haber existido sobre su constitución en esa época. También lo asocia con la frase Agua de vida, derivación que ha sido explicada en detalle en otra nota (1).

Referencias

1. Pisco en el siglo XIX: Periódicos, Manuscritos, Memorias y Exhibiciones Internacionales

© G. Toro-Lira, 2020. Todos los Derechos Reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este artículo sin el previo permiso por escrito del autor.

Viña de Montenegro – Testimonio de Gaspar de Rojas, 1586

Ing. Guillermo Toro-Lira S.
Autor en ResearchGate

© Archivos Estatales, mecd.es

Continuando con los testimonios de los testigos de la probanza de méritos y servicios de Hernando de Montenegro, solicitada por su nieta Lucía de Montenegro en 1586 (1) y presentada inicialmente por el autor (2), se examina aquí una sección del testimonio del testigo Gaspar de Rojas.

Lo interesante del testimonio de Rojas es que confirma que Montenegro fue “alcalde hordinario [sic] en esta dicha çiudad, en tiempo del marqués don Françisco Pizarro (Montenegro fue alcalde de Lima en 1538), afirma que plantó la primera viña para “que tuviesen gana los vezinos [sic] de permanescer en este reino” y que la viña “siempre se llamó y oy [sic] día se llama La viña de Montenegro”, dando testimonio a un curioso motivo para la primera plantación, poniendo nuevamente en tela de juicio los motivos religiosos (3), y a la calidad y resistencia de la viña, ya que todavia estaba en existencia y productiva más de 45 años después de ser plantada, un hecho realmente notable.

A continuación la transcripción paleográfica de la respuesta doce de Gaspar de Rojas, donde realizó este testimonio [sic]. (Los bold son del autor).

“Xii. De las doze preguntas dixo que este testigo save que el dicho capitán Hernando de Montenegro fue de los primeros pobladores que poblaron en este reyno porque le conosçió en esta dicha çiudad ser un vezino muy prençipal, e de los prençipales que avía en ella, e tenía muy buena cassa y sustentava en ella a muchos soldados que venían nesçesitados y hera hombre muy conosçido, y le conosçió ser alcalde hordinario en esta dicha çiudad, en tiempo del marqués don Françisco Pizarro, y por ser poblador e hombre cobdiçiosso de que esta dicha çiudad estuviese ennobleçida y que tuviesen gana los vezinos de permanesçer en este reyno, puso una heredad de viña, la primera que se plantó en esta çiudad y siempre se llamó y oy día se llama La viña de Montenegro y esto ssabe de esta pregunta_______.”

Referencias

(1) Viña de Montenegro – Testimonio de Alonso Díaz Merino, 1586

(2) Toro-Lira S., Guillermo, Las viñas de Lima: Inicios de la vitivinicultura sudamericana, 1539-1551, Universidad Ricardo Palma, Lima, 2018.

(3) El vino de los primeros misioneros del Perú

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