Destacado

Botijas de Pisco, 1597 – 1655

Ing. Guillermo Toro Lira Stahl

Este artículo presenta datos manuscritos inéditos que contribuyen a esclarecer el panorama de la evolución en la manufactura de las tradicionales “botijas de Pisco”, específicamente a fines del siglo XVI y principios del XVII, durante un periodo de apogeo de la vitivinicultura peruana.

Durante este periodo, la tecnología de la producción artesanal de botijas de la península ibérica ya se había traspasado exitosamente a tierras peruanas, particularmente en las haciendas vinateras localizadas en los valles cercanos al puerto de Pisco, en el actual departamento de Ica, Perú.

Con las centurias, esta tecnología se adaptó a las condiciones y necesidades locales hasta evolucionar en las populares botijas pisqueras de las haciendas iqueñas.

Botijas pisqueras en la actualidad. Bodega Lovera, Ica. Foto del autor.

En el siglo XVI, las botijas españolas usadas en el transporte marítimo de vino, aceitunas y varios otros productos españoles a América y viceversa eran relativamente pequeñas y de tres formas geométricas básicas. Los arqueólogos las han catalogado simplemente como tipo A, B y C, luego de rescatar y estudiar cientos de ejemplares provenientes de naufragios españoles de la época.

Botijas españolas del tipo A, B y C, rescatadas del galeón Nuestra Señora de Atocha, naufragado el año de 1622 en los Cayos de Florida. Mel Fisher Maritime Heritage Museum, Key West, Florida. Foto del autor.

La botija tipo A, la que también se le conoció como “perulera” en el siglo XVI, evolucionó con el tiempo tanto en forma como en tamaño, llegándose a conocer simplemente como “botija de Pisco” y luego con los apelativos de pisco o pisquito. Estas peculiares botijas de manufactura iqueña y embarcadas del puerto de Pisco se dispersaron y popularizaron por todo el virreinato del Perú (1).

Se presentarán cinco casos inéditos representativos de actividades económicas relacionadas con la manufactura relativamente temprana de estas tradicionales botijas.

CASO 1 – Viña Cassalla, 1600

El primer caso es de Juana Ponce de León, viuda de Garçi Riquelme de Vargas, residente del puerto de Pisco y dueña de una viña llamada Cassalla, localizada en el valle de Pisco. Esta viña producía dos mil arrobas de vino anuales (2). Esta información es presentada en el contexto del reparto de los bienes de Juana Ponce de León luego de su fallecimiento en el año de 1600.

En el documento, el abogado Carrasco de Sas en nombre de Juana Ponce de León, presenta a Juan Dávalos de Ribera, alcalde de Lima (3), una petición para que se evalúe la valorización de la viña en treinta mil pesos.

Durante el proceso de tasación se presentó como testigo a Martín Alonso Jurado, comprador frecuente de vino de esa viña, el cual describió que la bodega poseía “muchas” botijas y tinajas en el puerto de Pisco, además de certificar que el vino producido era de calidad superior (costando de dos a tres reales más por arroba) y que la valorización de la hacienda era probablemente correcta considerando el potencial de la viña.

Inicio del folio f.200v del manuscrito de la tasación de la viña Cassalla de Juana Ponce de León, Pisco, 1600 (entre * abajo). © Archivos Estatales, mecd.es

De esta información se puede concluir que la viña de Cassalla debió haber poseido miles de botijas de una arroba de volumen. No se especifica si las botijas y tinajas fueron construidas en las instalaciones de la hacienda o si fueron adquiridas de terceros.

A continuación sigue la transcripción paleográfica de ciertas secciones del manuscrito.

“Bienes de difuntos: Juana Ponce de León”, 1600 / 1607 (4)

[f.198] … [Petiçión] Juana Ponce de León en el puerto de Pisco = Digo que yo tengo una viña nombrada Cassalla con su bodega en el dicho valle de Pisco de la qual sse coxen dos mill arrobas de vino y quatro hanegas de tierra, que lindan con las del padre Ffrancisco Sánches Cortixo y una quadra y solares que lindan con las del padre Martín Rosillo cura del dicho puerto, e mis cassas de morada

[f.198v] con su ssolar_____. A vuestra merced pido y suplico mande se me rresciva ynfformación de como las dichas haciendas son mias y balen más de treinta mill pessos, y fee escivida se me de un traslado de ellas dos o más, pido justicia =

El doctor Carrasco del Sas, en la ciudad de Los Reyes en nueve días del mes de noviembre del año de mil y sseysscientos, ante don Juan de Avalos de Rrivera

[f.199] caballero del ávito de Calatrava, alcalde hordinario en esta ciudad por Su Magestad se presentó esta presición_____. E vista por el dicho alcalde mandó que se rresciva la ynfformación que offresco y ansi lo mando = Ante mi Pedro Gonçales escrivano público_____.

[Testigo] En la ciudad de Los Reyes del Perú en nueve días del mes de noviembre de mil sseyscientos años por parte de la dicha Juana Ponce de León se presentó por testigo Martín

[f.199v] Alonsso Jurado, tratante morador en esta ciudad, del cual se rrescivió juramento en fforma de derecho por Dios Nuestro Sseñor e por una señal de la crus y el la hiço y prometió de desçir verdad, y aviendo jurado y siendo preguntado por el tenor del dicho pedimiento dixo que este testigo conosse a Juana Ponce de León biuda muger que fue de Garçi Rriquelme de Vargas difunto, vecina del puerto de Pisco, de vista

[f.200] trató y comunicación y tiene noticia de una heredad de viña que la susso dicha tiene nombrada Casalla, con su bodega en el dicho balle de Pisco con munchas botixas, y save que de la dicha viña se coxe dos mill arrobas de vino porque este testigo a comprado a la dicha Juana Ponce de León dos o tres beces mil arrovas de vino que lo a sacado de la bodega, y a quedado en ella muncha cantidad de vino y ansi mismo tiene munchos esclabos y la dicha heredad de esclavos

[f.200v] * y tinaxas y casas que tiene en el puerto de Pisco balen más de veynte y quatro mil pesos corrientes de a nueve reales *, porque tratándose de la hacienda de la dicha Juana Ponce en el dicho puerto de Pisco oyó decir munchas veces a personas del que conossen la hacienda de la dicha Juana Ponce que sí la suso dicha las quiciesse darle darían por ella más de veynte y quatro mil pessos corrientes

[f.201] de a nueve reales, y save que el vino que sse coxe en la dicha heredad esta bueno que el hordinario, a dado este testigo a dos e tres reales más por arrova que otro qualquiera vino de el dicho pueblo, y la dicha Juana Ponce de hordinario va plantando posturas nuevas en la dicha heredad y mexorándolas de manera que siempre va a más y esto que dicho tiene es la verdad y lo que ssave so cargo del juramento que tiene ffe dicho y lo firmó de su nombre, y que es

[f.201v] de hedad de cinquenta años poco más o menos, y que no le tocan las generales de ellas y Martín Alonsso Jurado ante mi Pedro Gonçales escrivano público_____. …

CASO 2 – Botijería en Ica, 1597

El siguiente caso es de 1597, contemporáneo al anterior, en el cual se describe la existencia de una fábrica de botijas (“obraje de botijería”) en la villa de Valverde (actual ciudad de Ica).

En este documento, un “oficial de botijero” llamado Sebastián Hernández es contratado por Salvador Ortíz de Zúñiga para que trabaje en su obraje y produzca sesenta botijas al día por cuatro meses a cambio de doscientos pesos y de ser proveído de alimentos durante ese periodo. Este contrato equivale a la manufactura de un total de aproximadamente 7,200 botijas.

Este caso verifica la disponibilidad de botijas producidas localmente por terceros para ser distribuidas muy probablemente en las viñas de la región del puerto de Pisco y posiblemente hacia otros lugares del virreinato del Perú.

Sección del folio f.50 del manuscrito del contrato de Sebastián Hernandez, oficial botijero, con Salvador Ortíz de Zúniga, 1597 (entre * abajo). © Archivos Estatales, mecd.es

Contrato de Sebastián Hernández, oficial botijero, con Salvador Ortíz de Zúniga (5)

[f.50] En la villa de Valverde del valle de Ica del Pirú, en diez y siete días del mes de noviembre de mill y quinientos e noventa y siete años, en presencia de mi el escribano e de los testigos de yuso escritos, pares * cieron presentes de la una parte Sebastián Hernández, oficial de botijero, e de la otra Salvador Hortíz de Çúñiga vecino de esta dicha villa, e dixeron que son conbenidos y concertados en esta manera:

Que el dicho Sebastián Hernández a de trabaxar en el obraje de botijería que tiene en este valle el dicho Salvador Hortíz de Çuñiga, tiempo y espacio de quatro meses cumplidos, que corren y sse quentan de ende veinte días de este presen * te mes e año, e él a de dar e pagar por los dichos quatro meses, duçientos pesos de ocho reales, e él a de dar acabadas e fechas cada un día que fuere de trabajo sesenta botijas que se entiende sesenta botijas torneadas y sesenta tajoss.

Y luego le dió e pagó çien pesos de a ocho reales y los otros çiento le a de dar e pagar acabado que le aya de él servir los dichos quatro meses, e darle de comer durante el dicho tiempo, e las fallas que hiçiere, a de cumplir después de cumplidos los dichos quatro meses, de los quales dichos cien pesos de a ocho reales se dió por bien contento, y entregó a toda su voluntad por quanto lo resçibió del dicho Salvador Hortíz de Çúñiga en reales de contado de de a ocho e de a quatro, y en raçón de la paga y entrega que de presente, no paresce renunciar la exepción de la numerata pecunia, e las dos leyes de la prueba e de la paga, como en ellas y en cada una de ellas se quiere, y el dicho Salvador Hortíz de Çúñiga que a todo lo susodicho estava presente, dixo que açetava y açetó este concierto y se obligó de pagar al dicho Sebastián Hernández los dichos ciento de a ocho reales acabado que aya de serviçios dichos quatro meses, y darle de comer el dicho tiempo, e para lo ansí cumplir, pagar e aver

[f.50v] por firme, obligaron sus personas e bienes avidos e por aver e dieron poder cunplido a todas e qualesquier jueçes de justiçias de Su Magestad de qualesquier juridición que sean al fuero e juridición de las quales y de cada una de ellas, más sumetemos renunçiando como renunçiamos como propio fuero, juridición, e domiçilio, e la ley sicum venerit de jurisdiçion con un judcum para que por todo remedio e rigor del derecho que más breve y executivo sea, nos compelan, apriemien, a lo ansí cumplir e pagar como si lo susodicho fuese juzgado e sentençia difinitiva, de juez conpetente pasada en cosa juzgada, e renunçiamos todas e qualesquier leyes, fueros, e derechos que sean o puedan ser en nuestro favor para que no nos valgan en juiçio ni fuera de el, e la ley e regla del derecho en que dize que general renunciacióm de leyes sea non vala. En testimonio de lo qual otoggamos la presente carta el presente escrivano público, e de los testigos se suso escritos que es fecha en la villa de Valverde del valle de Ica del Pirú, e en diez y siete días del mes de noviembre de mill y quinientos e noventa e siete años, siendo a todo ello presentes por testigos a Juan Marques de Vargas y Alonso Marques y Diego Marques residentes en la dicha villa y los dichos otorgantes que yo el presente escribano doy fee que conozco, lo firmaron de sus nombres.

[rubricado] Salvador Hortíz de Çúñiga [rubricado] Sebastián Hernández Ante mi: Cristóbal de Carvajo, Escribano de Su Magestad

CASO 3 – Yeso para botijas, 1635

Francisco Guerra, ex mayordomo de la hacienda viña Condor, escribe en su testamento que recibió de Juan Francisco de Rivera una cierta cantidad de yeso, valorado en ciento doce pesos, para ser usados en la vendimia de ese año presumiblemente en el sellado de las botijas de vino, entre otros usos.

Este yeso se usó en la mencionada viña Condor, perteneciente a Elena Messia de Mora. Guerra añade que la dicha señora le debe dos mil setecientos sesenta pesos de su pasado empleo como mayordomo de la viña.

Guerra, luego de mencionar ciertas deudas con algunos pobladores del puerto de Pisco, añade un dato importante al indicar que cinco vecinos del valle de Chincha le deben una cantidad de pesos por la venta de cierto vino además de catorce botijas, a tres patacones cada una (tres pesos de plata), evidenciando de esta manera una exportación de botijas locales a otras zonas vitivinícolas del Perú de la época, como lo era el valle de Chincha.

Sección del folio f.22 del testamento de Francisco Guerra, 1635 (entre * abajo). © Archivos Estatales, mecd.es

Bienes de difuntos: Francisco Guerra, 1635 (6)

[f.22] … Iten declaro que debo a Joan Francisco de Rivera tres patacones, o lo que paresciere por su libro ssiendo poco más de que esto de nuestras quentas=

* Iten declaro que Francisco Alamiceas me entregó por quenta de Juan Francisco de Rivera, para la vendimia de este año, ciertas arrobas de yesso que montaron ciento y doze pessos que me dió * de que le hize cédula para se lo pagar al plaço que en ella sse declara, y porque el dicho yesso fue para la heredad de una Elena Messia de Mora, e un de ese gasto y a su pedimiento yo tomé el

[f.22v] dicho yesso, declárolo assí porque en todo tiempo consté de ello, y que la paga de los dichos pessos es a cargo y guenta de la dicha doña Elena y no mía______.

Iten declaro que me debe doña Elena Messia de Mora dos mill e setecientos y sessenta pessos de a ocho reales, los un mill e quatrocientos de ellos de resto de mi ssano del tiempo que e servido de mayordomo de la hazienda de Condor de la dicha doña Elena gasta el día de oy, y otros duscientos pessos por tantos que el bachiller Alonso Nossileo me libró en la susso dicha por la misma cantidad que el dicho bachiller me debía por excritura, la qual dicha librança

[f.23] acetó la susso dicha, como paresce por su libro el resto cumplimiento a los dichos dos mill e setecientos pessos me debe, por escritura ante Bartolomé Messia de Mora, escrivano público. Mando que se cobren.

Iten declaro que el capitán Joan Grano, becino de este puerto, me es deudor de mill e novecientos pessos de ocho reales por escriptura de plaso cumplido, que passó ante el dicho escrivano público y los cient pessos restantes por tantos que le presté el año passado de seiscientos y veynte uno, de que me hizo resando. Mando se cobran =

Iten declaro que Albaro Mendes mer-

[f.23v] cader vezino de este puerto mill deudos de nobecientos y sessenta e dos pessos y tres reales dejo al pesso de resto de un mill pessos de la dicha plata por escriptura que passó ante el dicho escrivano público, por que lo más que son treynta y ssiete patacones y cinco reales me lo a pagado en ropa de su tienda.

Iten declaro que Joan Gutierres y don Manuel Francisco de Andrada y un fulano Mondragón y Alonso Chanche y fulano Bargas vecinos del valle de Chincha me deben el dicho Juan Gutierres ciento e treynta y cinco patacones los ciento y veinte por tantos prestados de que me

[f.24] hido y los quinze restantes del bino que le vendí, a el dicho don Manuel Frayle ochenta y seis pessos de resto de nobenta y seis pessos de a ocho procedidos del bino que le vendí de que me hizo cédula, y el dicho Mondragón catorze patacones de vino que le vendí =

Y Alonso Chanche doze patacones también del vino que le vendí = a quenta de los quales me a dado una gallina y un pollo = Y el dicho Vargas Machuca quarenta y dos patacones de catorze botixas de vino que le vendí a precio de tres patacones cada una = Que todas las dichas partidas de esta cláusula montan doscientos

[f.24v] y ochenta patacones, los quales mando a Francisco Guerra de Saldaña vecino de este puerto, que le doy poder bastante en caussa propia para la cobranza de ellos, y dar carta de pago que renuncia de la pecunia litigar en juizio y cobrados los tome para ssi…

CASO 4 – Viña San Miguel, 1651

Se presenta el caso de la viña hacienda San Miguel, localizada en el valle de Chunexanga (posiblemente Chunchanga en la actualidad), cuya dueña en 1651 fue doña Magdalena de Pedraza. Este es un ejemplo del significativo desarrollo e integración tecnológica logrado por la industria vitivinícola en la región Pisco/Ica a mediados del siglo XVII.

La viña constaba de treinta mil plantas y contenía una bodega, con “lagar, viga, husillo y pultaya” (7), además de las herramientas necesarias para la vendimia. Laboraban en ella venticinco esclavos y poseía una recua de cuarenta mulas, la cual, sin dudas, era utilizada en el transporte del vino.

La bodega también contenía una fábrica de botijas y unas minas de arcilla localizadas cerca de la viña. A éstas últimas las llamaban “hoyas” y las usaban para sacar “barro para hacer botijas”.

La hacienda también contenía tierras en el valle de Chanapampa, cerca a un molino en el camino a Ica, en el valle de Pisco, y las casas solares de morada de Magdalena de Pedraza en el puerto de Pisco.

Aproximadamente durante este tiempo, la tecnología de la manufactura de las “botijas de Pisco” evoluciona y se adapta a las condiciones desérticas climáticas, necesidades de transporte de acarreo y marítimo, y de la disponibilidad de la materia prima local. El diseño de las botijas se optimizó en función a los requerimientos de la zona de Ica/puerto de Pisco para luego extenderse hacia otros lugares del virreinato del Perú que reunían condiciones climatológicas, geográficas y de terruño similares.

Sección del folio f.22v del testamento de Magdalena de Pedraza, 1651 (entre * abajo). © Archivos Estatales, mecd.es

“Bienes de difuntos: Magdalena de Pedraza” 1651 / 1663 (8)

[f.22] … Primeramente, una haçienda de viña en el balle de Chunexanga nombrada SSan Miguel que tendrá treinta mill plantas más o menos las que hubiere, e en su bodega, lagar, biga, husillo, y pultaya, y los demás aderentes para la bendimia_____.

Iten una casa para la bivienda que está

[f.22v] * en la dicha viña.

Iten una botixeria donde se labran las botijas para la dicha haçienda y beneficio de ella. *

Iten beinte e quatro piezas de esclavos barones y una hembra, e toda la herramienta necesaria, ansi de lampas, hachas, barretas, como poda, de las priciones para los dichos negros de zepo e otras de hierro, y quarenta mulas de requa aparexadas, y otros muchos aderentes de que más aviere e todo en serviçio de la dicha haçienda.

Iten una hoya

[f.23] grande y dos pequeñas, si reune viñas a la dicha viña, de que se ssaca barro para hazer botixas.

Iten un pedazo de tierra más por arriva del molino del dicho balle nombrado Chanapampa que ban por ella ba [sic] el camino de Yca_______.

Iten unas alfalfas que tengo en el balle del dicho puerto de Pisco, con sinco o seis fanegadas de tierras que lindan con los zerrillos_______.

Iten unas cassas de mi morada que tengo junto a el pueblo de los indios, calle en medio, linde con cassas de los herederos

[f.23v] de Juan de Zavala.

Iten ssolar y medio que está junto e dependiente de la dicha casa de Pisco.

Para cumplir e pagar este mi testamento y las mandas y legados en el contenidos, dexo y nombro por mis alvazeas y testamentarios al capitán don Pedro Guerrero de Córdoba, mi ayjado de casamiento hazendado en el dicho puerto de Pisco y al lissençiado Pedro de Gusmán presvítero mayordomo de la Conssepzión de esta çiudad, y a Gerónimo de Soto Alvarado adminitrador general. …

CASO 5 – Comercio de vino y de botijas de Pisco, 1655

En este caso se presenta el testamento de Alonso Benítez de la Mota, residente del puerto de Pisco y comerciante de vino. Este manuscrito presenta un ejemplo de un intricado comercio de vino y botijas entre bodegas e intermediarios en la región de Pisco.

Benítez de la Mota declara que el dueño de la bodega llamada San Lázaro le debe por un vino que le vendió anteriormente. Luego indica que las botijas de vino que entregó a un Pedro Nieto de la Flor pertenecen al bodeguero Miguel Núñez, al igual que cincuenta y seis botijas que dió a la bodega De la Montera. También indica que doscientas arrobas de vino que entregó a Antonio Méndez (9), dueño de esta última dicha bodega, también pertenecen a Miguel Núñez y que las botijas que dio a las bodegas de Rodrigo de Miranda pertenecen a un Lorenzo de Alcocer. Benítez de la Mota continúa declarando otras deudas no relacionadas con actividades vinícolas.

Este caso es una prueba que en esos años existía en el puerto de Pisco un comercio de vino y de botijas hasta cierto punto independiente. Es lógico, ya que el vino era un producto de consumo relativamente rápido, mientras que las botijas eran un bien de valor casi permanente y de reciclaje. Esta última característica, combinada con una calidad de manufactura superior, evolucionada con el transcurso de las décadas, hizo que las botijas de Pisco se difundan y popularicen a lo largo del virreinato del Perú por muchos años venideros.

Sección del folio f.10 del testamento de Alonso Benítez de la Mota, 1655 (entre * abajo). © Archivos Estatales, mecd.es

“Bienes de difuntos: Alonso Benítez de la Mota” 1655 / 1681 (10)

[f.9v] Iten me deve fulano Baldiviesso que tiene bodega en San Lázaro de rresto de bino que le vendí.

Iten declaro que las botijas de bino que e librado a Pedro Nieto de la Flor, el procedido de las dichas botijas de bino es e pertenese a Miguel Nuñes, bodegero que tiene su cassa frontero de Palaçio y assí como haçienda suya la puede cobrar, declarolo assí por descargo de mi conçiencia________.

Iten declaro que las botixas de vino que fueron sinquenta e seis que libré en las bodegas de la Montera perteneçen anssí mismo a el dicho Miguel Nuñes por ser su haçienda.

Iten anssí mismo declaro que dosçientas arrobas

[f.10] arrobas [sic] de bino que libré a Antonio Mendes bodeguero en la puente de esta çiudad, en las dichas bodegas de la Montera, pertenecen anssí mismo al dicho Miguel Nuñes y como haçienda suya la cobre.

* Item anssí mismo declaro que todas las botixas de bino que ubiere librado a perssonas diferentes en las bodegas de Rodrigo de Miranda es y perteneçe a don Lorenzo de Alcocer cuya quenta tengo * ajustada en mi libro y assi como hazienda suya la cobre el dicho don Lorenzo_________.

Iten me deve assí mismo Martín Sánches Grande veçino del puerto de Pisco cinquenta pessos de a ocho rreales por otros tantos que le di en

[f.10v] reales para el abíansse de esta ciudad all dicho puerto, mando se cobren.

Iten declaro que beynte y seis pessos que deve un maestre de el nabio de [Los] Reyes que se llama Cabrera a el dicho Martín Sánchez, el qual me dixo que los cobrasse, no los e cobrado, declaro es assí para que el dicho Martín Sánchez los cobre_________.

Iten declaro que devo a Antonio López de resto de quentas que emos tenido como parecerá por mi libro ciento e quarenta pessos poco más o menos, mando se le paguen de mis bienes ____________.

Devo a Çiçilia de Herrera veinte y ocho o treynta pessos de rresto de más por quantía______. …

Conclusión

Se han presentado cinco casos que prueban la existencia de una industria desarrollada y pujante de la producción de botijas en la zona de Pisco, Perú a mediados del siglo XVII. Durante los siguientes cien años y más, estas botijas se exportaron hacia otros lugares del virreinato del Perú donde se popularizaron con el nombre genérico de “botijas de Pisco”, el cual indicaba simplemente al puerto de embarque como su origen. Esto está documentado en las tornaguías y en los libros de las aduanas coloniales de la época. Cuando las botijas arribaban a los puertos de destino se identificaban con su lugar de embarque, en este caso con el puerto de Pisco.

La foto cabecera de este artículo muestra un ejemplo de una tornaguía de la aduana del puerto de Pisco de fines del siglo XVIII, donde se registra y aprueba el embarque de 28 botijas de aguardiente de la zona. Estas botijas se registraban con la denominación “de Pisco” en las aduanas de destino. Este simple método de contaduría se aplicaba también a las botijas que contenían vino o a las que estaban vacías, contribuyéndose de esta manera a la popularización general del término “botija de Pisco” en el virreinato del Perú, y que luego, en la era republicana, se consolidarían con los nombres de pisco, pisquito o botija pisquera para describir a las que contenían los afamados aguardientes de Pisco.

Notas y referencias.

(1) Botijas peruleras de vino – Pisco, 1577

(2) Una arroba de vino en el siglo XVI equivale a 16 litros actuales aproximadamente y era el volúmen preferido de una botija en esa época. Se calcula que las 2,000 arrobas de producción de vino de la Viña Cassalla equivalen a 42,000 botellas actuales de 750 ml.

(3) Juan Dávalos de Ribera, alcalde de Lima en 1600, era hijo de Nicolás de Ribera El Viejo, el primer alcalde de Lima en 1535 y antiguo encomendero de Ica.

(4) AGI,CONTRATACION,468,N.3,R.1

(5) AGN, “Protocolos Notariales de Ica -Siglo XVI. Escribano: Cristóbal de Carbajo. Protocolo Nº 1. Folios: 50-50v. Fecha: 17 noviembre 1597.”

(6) AGI,CONTRATACION,542,N.11

(7) Las treinta mil plantas abarcaban cuatro hectáreas de extensión aproximadamente, considerando la relativamente alta densidad de plantación de la época de 7,500 plantas por hectárea. (Datos de densidad en: Agustín, Miguel, Libro de los secretos de agricultura, casa de campo,my pastoril, Libro Primero, Imprenta de Juan Diferrer, Barcelona, [1607, 1717] 1722, p. 95). El lagar de la bodega es donde se pisa la uva para obtener el mosto, la viga y el husillo (tornillo) conforman una prensa de uva y la pultaya el lugar donde se reposa el mosto hasta convertirse en vino.

(8) AGI,CONTRATACION,423A,N.1,R.3

(9) Para tener una idea de la cantidad de vino comercializado por Benítez de la Mota, asumiendo botijas de una arroba cada una (16 litros), las cincuenta y seis botijas tendrían un volumen combinado de 896 litros o aproximadamente 1,200 botellas de 750 ml, mientras que las doscientas arrobas equivalían a 4,200 botellas.

(10) AGI,CONTRATACION,436,N.5

Leyenda

AGI: Archivo General de Indias

AGN: Archivo General de la Nación

© G. Toro-Lira, 2019, 2020. Todos los Derechos Reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este artículo sin el previo permiso por escrito del autor.

Destacado

El vino de los primeros misioneros del Perú

Ing. Guillermo Toro-Lira Stahl

Se ha mencionado que la producción del primer vino nativo peruano «alimentaba sin duda el circuito comercial español» (Pease G. Y., 1981: 199) y que era principalmente «de consumo urbano y europeo» (Trelles, 1991: 254).

Dentro de este mercado se encontraba el consumo de vino de misa de las redes parroquiales, al cual no se le dará especial atención por dos motivos.

Primero, la Corona española ordenó a las audiencias y cabildos proveer de vino de misa español a las órdenes religiosas. Por ejemplo, la Real Cédula emitida en Valladolid en 1543 obligó «a los oficiales del Perú» a facilitar vino español, por un año, a cada monasterio de los dominicos (AGI, Lima, 566, L. 5, ff. 22r-22v). En 1552 se extiende la obligación por tres años más, luego de haberla extendido en 1549 por el mismo tiempo (AGI, Lima, 567, L. 7, f. 107v). En 1548, el Príncipe ordena a la audiencia de Lima proporcionar la bebida sacramental a los franciscanos por ocho años (AGI, Lima, 566, L. 5, ff. 276r-276v). En 1557 se ordenó lo mismo para los agustinos, haciéndola extensiva por seis años más (AGI, Lima, 567, L. 8, ff. 295v-296r). En 1603, el rey Felipe III emitió una ley en la que permite proveer de «vino de la tierra» (vino nativo) para la misa, pero solo a los «monasterios pobres» (Pérez & López, 1797: 440).

Segundo, el consumo de vino parroquial no era especialmente significativo y no requería de una atención especial. Por ejemplo, se ha reportado que en 1612 un padre jesuita se daba abasto con «una arroba y media de vino al año» (~24 litros) (UOP, AMS [1168/12, pt. 4, item #10)], Peru), cantidad que es menos de la mitad del consumo promedio estimado del poblador español en ese tiempo (Sandoval y Guzmán, 1634: f. 117).

De estos datos se concluye que hubo muy poco incentivo para que los primeros misioneros peruanos produzcan o consuman vino nativo, al menos durante los primeros años de la colonia, y que en esa época el mercado vinícola de las redes parroquiales era insignificativo comparado con el mercado total de la población española.

Fuente:

TORO-LIRA S., G. & CUEVA R., M., 2019 – “La evolución de la producción del vino en la zona sur del Perú en el siglo XVI“. En: Haciendas en el mundo andino, siglos XVI y XX: (P. Luna, ed.): 171-190; Lima: Instituto Francés de Estudios Andinos.

Obras citadas:

PEASE G. Y., F., 1981 – Las Relaciones entre las Tierras Altas y la Costa del Sur del Perú: Fuentes Documentales. En: Estudios etnográficos del Perú meridional (S. Masuda, ed.): 193-221; Tokio: Universidad de Tokio.

PÉREZ Y LÓPEZ, A. J., 1797 – Teatro de la legislación universal de España e Indias, por orden cronológico de sus Cuerpos, y decisiones no recopiladas; y alfabetico de sus títulos y principales materias, Tomo XX, 488 pp.; Madrid: Imprenta de don Antonio Espinosa.

SANDOVAL Y GUZMÁN, S., 1634 – Pretensiones de la villa Imperial de Potosí propuestas en el Real Consejo de las Indias, 327 ff.; Madrid: por la viuda de Juan Gonçales.

TRELLES, E., 1991 – Lucas Martínez Vegazo: funcionamiento de una encomienda peruana inicial, 318 pp.; Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, Fondo Editorial.

Manuscritos:

Archivo General de Indias (AGI)

University of Pennsilvania (UOP)

Ilustración:

TROUSSET, L., 1877 – El padre Serra celebra misa en Monterey [sic], California (1770).

© G. Toro-Lira, 2019, 2020. Todos los Derechos Reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este artículo sin el previo permiso por escrito del autor.

La Numancia y el Perú

Gonzalo Gutiérrez

Uno de los escritores más reconocidos de España ha sido Benito Pérez Galdós (1843 – 1920). Algunos lo señalan como el literato más grande de España, después de Miguel de Cervantes. Pérez Galdós fue parte de una corriente que reivindicó el realismo en la segunda mitad del siglo XIX e inicios del siglo XX.

Uno de los esfuerzos literarios más importantes del escritor fue la publicación, a lo largo de 40 años, de los denominados “Episodios Nacionales”. Se trata de una impresionante colección de 46 novelas históricas que buscan retratar el devenir y el carácter de España y los españoles en el siglo XIX. Van desde la batalla de Trafalgar, en 1805, hasta los acontecimientos políticos españoles de 1880. Los “Episodios Nacionales” están divididos en cinco series. Las dos primeras tienen diez novelas cada una, y fueron escritas entre 1873 y 1879. Casi veinte años después, Benito Pérez Galdós renueva el esfuerzo, y entre 1898 y 1912 completa 26 nuevas novelas que corresponden a la tercera, cuarta y quinta serie.

Caratula de la primera edición de “La Vuelta al Mundo en la Numancia”, 1906

En la cuarta serie, la octava novela, publicada en 1906, se titula “La Vuelta al Mundo en la Numancia”. La trama de la novela discurre en torno al personaje Diego Ansúrez, marino español quien, tras enviudar y criar a una hija muy bella, Mara, va tras ella en una aventura transatlántica: Mara había escapado del hogar de Ansúrez en Andalucía en los brazos de Belisario Chacón, un peruano bohemio, quien la había cautivado románticamente y se la lleva de manera secreta hacia el Perú.

A la búsqueda de Mara, Ansúrez se hace reclutar para ocupar el puesto de contramaestre en la “Numancia”, la más moderna fragata blindada española de la época, de 7,000 TM, construida en Francia, y bautizada con ese nombre en memoria de la resistencia de la ciudad española a las tropas del general romano Escipión El Africano, en el año 134.

En esa calidad de contramaestre, Ansúrez, el 4 de febrero de 1865, zarpa hacia el Perú como parte de la tripulación de la “Numancia”. La nave se dirigía al Perú a fin de reforzar la escuadra española en el Pacífico, luego de los violentos incidentes que derivaron en la ilegal ocupación de las Islas Chincha por parte del almirante español Luis Hernández de Pinzón, instigado por las maquinaciones del torvo e inestable “Comisario Especial Extraordinario de España en el Perú”, Eusebio de Salazar y Mazarredo (o “Más Enrredo”, como lo bautizó el pueblo peruano). El Perú en aquel momento estaba totalmente soliviantado contra España a consecuencia del oprobioso tratado Vivanco-Pareja, así como por la declaratoria de guerra de Chile a España.

La Numancia

Después de un muy largo viaje la “Numancia” llega al Callao, y allí Ansúrez recibe la versión que su adorada Mara habría contraído matrimonio con Belisario Chacón, quien sería el heredero de una enorme fortuna en el Perú; y no sólo eso, sino que ellos habrían sido padres de un niño. No obstante, debido a la agitación política que se vivía en el Perú -siendo la familia Chacón partidarios de Ramón Castilla y enemigos del presidente Pezet, quien enfrentaba una revolución que terminó por derrocarlo- habrían dejado Lima con un destino incierto, no sabiendo si se hallaban en el Cusco, Jauja, Cerro de Pasco o Arequipa.

Con gran pena, sin haber podido saber con certeza cuál había sido el destino de Mara y sin estar en capacidad de moverse fuera de Lima en su búsqueda, Ansúrez se ve obligado a reembarcase en la “Numancia” debido a que las tensiones entre España, Chile y el Perú habían llegado a su punto más crítico con la declaratoria de guerra del Perú a España y la alianza con Chile.

En su travesía hacia el sur, el héroe de la novela es testigo del terrible y destructor bombardeo que la escuadra española inflige al desarmado puerto de Valparaíso el 31 de marzo de 1866, Sábado Santo, y al que Pérez Galdós en su obra califica como “aventura inconsciente”.

De Chile, la flota española regresa a las costas peruanas para arribar al Callao y enfrentar a la artillería peruana el 2 de mayo de 1866. Después de un arduo combate, las baterías peruanas del Callao heroicamente rechazan y averían a la escuadra española, obligándola a retirarse hacia la isla de San Lorenzo para enterrar a sus 43 muertos, y luego levar anclas y retornar a España.

No deja de sorprender un hecho incluido en la novela: España había enviado al Alférez de Navío Álvarez de Toledo con órdenes que la escuadra española retornara de inmediato a su país. Álvarez llega al Callao el 1 de mayo de 1866, y se presenta ante Casto Méndez Núñez, quien había asumido la comandancia de la escuadra española luego que el anterior almirante español, José Manuel Pareja, el firmante del ofensivo tratado con el ex Director Supremo peruano Manuel Ignacio de Vivanco, se suicidara en su nave. Álvarez de Toledo le entrega las órdenes de España a Méndez Núñez, y la novela retrata el momento de la siguiente manera: “Méndez Núñez leyó el papel, y devolviéndolo al mensajero le dijo: mañana 2 bombardeo el Callao. Usted no ha llegado todavía; llegará pasado mañana, y en cuanto me comunique la orden del Gobierno, me apresuraré a obedecerla.”

La novela tiene un final feliz, ya que la “Numancia” luego de ser rechazada del Perú tras el combate del 2 de mayo -lo que generó gran angustia a Ansúrez en la novela ya que temía que su nave hubiese bombardeado a su familia en el Perú- cruza el Pacífico, recala en Tahití, para finalmente regresar a Cádiz, donde, para su gran regocijo, están esperándolo, Mara, Belisario el peruano, y su nieto.

Aun cuando Benito Pérez Galdós no estuvo en el Perú, con gran prolijidad se documentó sobre los usos y costumbres peruanos y reflejó de una manera muy halagadora no sólo la culinaria y las bebidas del Perú, sino también a las damas peruanas. Veamos algunos párrafos. El primero es un intercambio con Josefa, una mulata peruana, esposa de un español afincado en el Perú:

“Señor Diego, ¿le gusta a usté el arroz con pato? ¿Sí? Pues como el que yo he guisado para usté no lo habrá comido nunca, ni lo comerá mejor la Reina de España […] Pues también le pondré un tamal que ha de saberle a gloria […] ¿Le gusta a usté el sancochado? ¿En España hay sancochado? […] y a punto volvió Mendaro de la tienda con una botella de pisco y dos de vino del país… Este es el Valdepeñas de acá -dijo su amigo-. No es malo; se sube hasta el primer piso y de ahí no pasa. […] Este aguardiente blanco que llamamos pisco, es de vino…cosa buena: los que empinan mucho, ven a Dios en su trono” […] A la sopa de rabioso picante siguió el sancochado, que viene a ser como nuestro cocido; desfilaron luego el pejerrey (pescado chico) y la corbina (sic) en salsa (pescado grande); y por fin, con honores extraordinarios, el pato en arroz […] Y cuando por postre comían alfajores y chancaca…”

En otra secuencia de la novela, cuando los marineros españoles están en alta mar, con sus buques averiados por el combate del 2 de mayo y faltos de comida y bebida, añoran el Perú señalando: “…el tiempo que llevaba en el convoy su constante pensamiento era comer algo más nutritivo y grato: dormía mal, con ensueños de oler y gustar un buen sancochado o un platito de serviche (sic), que es pescado crudo con zumo de limón.”

También en la soledad de la mar, los marinos españoles se entretenían con música y bailes, entre ellos “…un festival de zapateado, o de las danzas peruanas la Zamacueca y la Zanguaraña, que algunos sabían.”

Guardo para el final la descripción que Pérez Galdós hace de las mujeres de Lima cuando relata el origen de la familia de Belisario, el bohemio romántico peruano: “Casó con una limeña muy guapa…Las limeñas son las mujeres más bonitas del mundo, y mejorando lo presente, a todas ganan en desenvoltura y malicia”.

Bruselas marzo de 2020.

Las viñas de Lima – archivo PDF

Estimados todos,

Debido a las cuarentenas obligatorias en el Perú y otros países, por la pandemia del coronavirus, he decidido distribuir gratuitamente un pdf de mi libro Las viñas de Lima: Inicios de la vitivinicultura sudamericana, 1539 – 1551. Espero que este pequeño grano de arena los ayude a superar estos momentos tan difíciles para todos.

¡Sí se puede! 🍇🍷🇵🇪📖👏👏👏

Pisco, limón y azúcar – Datos sobre la mezcla primordial, 1737

Ing. Guillermo Toro-Lira S.

La combinación de pisco con limón y azúcar es compartida por los cócteles peruanos más populares. El Pisco Sour la contiene, al igual que el Pisco Punch y el Chilcano (con la azúcar integrada en el ginger ale).

Esta agradable mezcla básica tiene raíces en los panch indúes. Panch, significa “cinco” en indú, la cantidad de ingredientes de la bebida: arrak (un destilado antiguo preparado a base de granos u otros), limón, azúcar, té, y agua.

Colonos ingleses la conocieron, adaptaron y la llamaron punch. La llevaron a Europa a principios del siglo XVII y de allí a sus colonias americanas, donde se difundió y popularizó rápidamente.

La prepararon a base de gin, brandy o ron en un recipiente grande llamado punch bowl, puesto al centro de una mesa donde las personas se servían líbremente.

A Midnight Modern Conversation, Hogarth W., ca. 1730

Con el tiempo, la bebida pasó al mundo hispano donde se popularizó con el nombre de ponche, una derivación de la palabra inglesa.

En 1737, el diccionario de la Academia de Autoridades española publicó la siguiente definición de ponche:

“PONCHE. s.m. Bebida que se hace de aguardiente templado con agua, limón y azúcar. Lat. Potio ex vino igne evaporato, aqua diluto, saccharoque commixtis.”

Academia de Autoridades española, 1737.

Por aguardiente, el diccionario define en latín: Potio ex vino igne evaporato, lo cual significa aproximadamente: “poción que resulta del vino quemado y evaporado”.

Si la mezcla se hubiera preparado con el aguardiente de Pisco de esos días, lo cual sin duda debió haber sucedido, esta es una de las más antiguas referencias al cóctel primordial de pisco con limón y azúcar.

Un diccionario de 1786, define al aguardiente de una manera más clara:

“AGUARDIENTE, vino destilado por medio del fuego. Fr. Eau-devie. Lat. Aqua vitae, vinum igne distillatum. It. Acquarzente.”

Diccionario de Terrenos y Pando, 1786

Para finalizar esta breve nota, la definición de Aguardiente dada por el diccionario indica que es un “vino destilado”, aclarando cualquier duda que puede haber existido sobre su constitución en esa época. También lo asocia con la frase Agua de vida, derivación que ha sido explicada en detalle en otra nota (1).

Referencias

1. Pisco en el siglo XIX: Periódicos, Manuscritos, Memorias y Exhibiciones Internacionales

© G. Toro-Lira, 2020. Todos los Derechos Reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este artículo sin el previo permiso por escrito del autor.

Viña de Montenegro – Testimonio de Gaspar de Rojas, 1586

Ing. Guillermo Toro-Lira S.

© Archivos Estatales, mecd.es

Continuando con los testimonios de los testigos de la probanza de méritos y servicios de Hernando de Montenegro, solicitada por su nieta Lucía de Montenegro en 1586 (1) y presentada inicialmente por el autor (2), se examina aquí una sección del testimonio del testigo Gaspar de Rojas.

Lo interesante del testimonio de Rojas es que confirma que Montenegro fue “alcalde hordinario [sic] en esta dicha çiudad, en tiempo del marqués don Françisco Pizarro (Montenegro fue alcalde de Lima en 1538), afirma que plantó la primera viña para “que tuviesen gana los vezinos [sic] de permanescer en este reino” y que la viña “siempre se llamó y oy [sic] día se llama La viña de Montenegro”, dando testimonio a un curioso motivo para la primera plantación, poniendo nuevamente en tela de juicio los motivos religiosos (3), y a la calidad y resistencia de la viña, ya que todavia estaba en existencia y productiva más de 45 años después de ser plantada, un hecho realmente notable.

A continuación la transcripción paleográfica de la respuesta doce de Gaspar de Rojas, donde realizó este testimonio [sic]. (Los bold son del autor).

“Xii. De las doze preguntas dixo que este testigo save que el dicho capitán Hernando de Montenegro fue de los primeros pobladores que poblaron en este reyno porque le conosçió en esta dicha çiudad ser un vezino muy prençipal, e de los prençipales que avía en ella, e tenía muy buena cassa y sustentava en ella a muchos soldados que venían nesçesitados y hera hombre muy conosçido, y le conosçió ser alcalde hordinario en esta dicha çiudad, en tiempo del marqués don Françisco Pizarro, y por ser poblador e hombre cobdiçiosso de que esta dicha çiudad estuviese ennobleçida y que tuviesen gana los vezinos de permanesçer en este reyno, puso una heredad de viña, la primera que se plantó en esta çiudad y siempre se llamó y oy día se llama La viña de Montenegro y esto ssabe de esta pregunta_______.”

Referencias

(1) Viña de Montenegro – Testimonio de Alonso Díaz Merino, 1586

(2) Toro-Lira S., Guillermo, Las viñas de Lima: Inicios de la vitivinicultura sudamericana, 1539-1551, Universidad Ricardo Palma, Lima, 2018.

(3) El vino de los primeros misioneros del Perú

© G. Toro-Lira, 2020. Todos los Derechos Reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este artículo sin el previo permiso por escrito del autor.

Viña de Montenegro – Testimonio de Alonso Díaz Merino, 1586

Ing. Guillermo Toro Lira S.

Durante una probanza de méritos y servicios de 1586, Lucía, nieta de Hernando de Montenegro, preguntó a ciertos testigos si sabían que su abuelo fue la primera persona que plantó viñas en esta tierra (1). Lo hizo como parte de la pregunta número treinta:

“… [si saben que] fue la primera persona que plantó viñas en esta tierra e otros muchos árboles de Castilla e todas quantas plantas ay hasta Chile, digan_____”.

Seis testigos afirmaron que efectivamente su abuelo fue el primero en plantar vides y uno de ellos, Alonso Díaz Merino, añadió un dato muy importante, que las plantó cuando Francisco Pizarro estaba vivo:

“…y este testigo sabe que el dicho capitán Montenegro fue la primera persona que plantó viñas en este reino, y muchos árboles frutales de Castilla, en tiempo del marqués don Francisco Pizarro, y esto es cosa muy pública y notoria y lo que sabe de esta pregunta_____”.

Conociendo la fecha del fallecimiento de Francisco Pizarro, el testimonio de Díaz Merino sirve para establecer la fecha más tardía para esa importante primera plantación: julio de 1541.

¿Quién fue Alonso Díaz Merino? De la información presentada en su testimonio, se determina que nació por 1516, que pasó al Perú en 1533, a la temprana edad de 16 o 17 años, cuando se reunió con Francisco Pizarro en Cajamarca.

Conoció a Hernando de Montenegro en 1536, un año después de la fundacíón de Lima. Vivió los convulsos primeros años de la colonización española del Perú de adulto joven, lo cual le permitió recordar hechos que más tarde en su vida pudo remembrar. En 1546, fue el último firmante de una carta de los vecinos del Perú que pidieron al presidente La Gasca que se regresara a España (2).

En 1571, aparece en la lista de los primeros pobladores del puerto de Pisco (Santiago de los Caballeros) (3). En 1586, a la edad de setenta años, era uno de los pocos de los conquistadores de la época de Francisco Pizarro que aún estaba vivo, y tal vez ese fue el motivo de haber sido elegido como testigo por Lucía de Montenegro en la probanza de ese año. No se sabe la fecha de su fallecimiento.

Nota preliminar

Las probanzas de méritos y servicios del siglo XVI siempre tuvieron un cierto grado de enaltecimiento hacia la persona evaluada. Los testigos se nombraban por la parte interesada y obviamente hubo una inclinación de alabanza hacia la persona examinada.

Sin embargo, las probanzas también presentan hechos históricos que son fácilmente corroborables por otras fuentes independientes. El testimonio de Alonso Díaz Merino, sin duda, no escapó de posibles exageraciones. Pero una detallada revisión independiente de los hechos históricos presentados, especialmente los relacionados con los datos biográficos de Montenegro (4), ubican a su testimonio como un relato fehaciente y de alta credibilidad.

La aserción que Montenegro fue el primero en plantar vides fue comprobada independientemente por otros cinco testigos en esta probanza y otros más en la probanza de 1556 (5). La afirmación que la plantó “en tiempo del marqués don Francisco Pizarro“, es muy poco probable que haya sido una exageración ya que no existía beneficio alguno para hacerla. Tiene toda las características de ser un testimonio puramente informativo y no de algún enaltecimiento de servicios.

A continuación se presenta la transcripción completa del testimonio de Alonso Díaz Merino. No se incluyen las preguntas de la probanza, solo las respuestas, ya que aquellas se pueden inferir fácilmente del contenido de estas. De las 35 preguntas contenidas en la probanza, Díaz Merino solo contestó poco más de la mitad de ellas, seguro por no tener información sobre las otras.

Los conocedores de la historia de los tumultosos años iniciales de la colonización del Perú apreciarán también con mucho deleite ciertos datos anexos presentados por Díaz Merino y de su relación con la vida de Hernando de Montenegro—que verifica como el primer viticultor sudamericano—y de sus descendientes.

La transcripción paleográfica fue realizada por el autor siguiendo las instrucciones indicadas en los cursos académicos del Instituto Riva Agüero – PUCP del 2012. Los datos entre corchetes [ ] o en bold, son también del autor.

Testimonio de Alonso Díaz Merino

[15]

En la çiudad de Los Reyes, onze días del mes de otubre del dicho año [1586], el dicho señor liçençiado Ramírez de Cartagena, para averiguaçión de lo susodicho, mandó paresçer ante ssi a Alonso Díaz Merino de la Compañía de los lanças de este reino, y de resçibido juramento por Dios y por la cruz en forma de derecho y prometió dezir verdad. E siendo preguntado por las preguntas del memorial e ynterrogatorio dado por parte del dicho Juan Gutierrez Flores, dixo lo siguiente:

I. De la primera pregunta dixo que conosçió al capitán Hernando de Montenegro de tiempo de más de çinquenta años a esta parte [1536] y conosçe a Joan Gutierrez Flores, el qual es cassado legítimamente según horden de la Santa Madre Yglesia con doña Luzía de Montenegro, nieta y heredera del dicho capitán Montenegro, hija de Hernardo de Montenegro, su hijo, y esto es cosa muy pública y notoria y lo que save de esta pregunta _______.

Generales. De las preguntas generales dixo que es de hedad de más de setenta años [n. ca. 1516] e no le tocan ninguna de las preguntas generales que le fueron hechas_______.

XI. De las onze preguntas dixo que al tiempo y quando el dicho capitán Hernando de Montenegro passó a estos reinos hera a la sazón que el dicho marqués don Françisco Pizarro estava en Caxamarca y este testigo vino en el mismo tiempo y supo por cosa muy çierta e se dezía públicamente entre la gente que vino de Tierra Firme, que el dicho capitán Hernando de Montenegro avía sido vezino

[15v]

de la çiudad de Panamá y que el gobernador Pedro Arias Dávila le avía encomendado yndios porque se avía hallado con él en el descubrimiento de Tierra Firme y poblaçión de la çiudad del Darién. E que avía sido uno de los primeros que descubrieron e paçificaron aquel reino, e que avía hecho dexaçión de sus yndios y fecho todo lo demás contenido en esta pregunta, porque el dicho marqués don Françisco Pizarro le avía enbiado a llamar para que viniense a poblar este reino del Perú, y así vido este testigo que el dicho capitán Hernando de Montenegro vino a este reino muy bien adereçado de cavallos y armas y otras cosas, nesçesarias para poder servir a Su Magestad en lo que se ofresçió, y esto es cosa muy pública y notoria y lo que sabe de esta pregunta_______.

XII. De las doze preguntas dixo que lo contenido en esta pregunta este testigo lo a oído dezir a muchas personas y fue muy público que el dicho capitán Hernando de Montenegro en llegando a este reino se fue al valle de Xauxa, donde el dicho marqués don Françisco Pizarro avía poblado un pueblo y se dezía en aquel tiempo que el dicho capitán Montenegro ayudó al dicho governador a poblar el dicho pueblo, y de allí se baxaron al valle de Pachacama, y esto es lo que sabe de esta pregunta________.

XIII. De las treze preguntas dixo que este testigo vido que el dicho governador marqués don Françisco Pizarro vajó baxo [sic] del valle de Xauxa donde avía poblado a este valle de Lima, y en su compañía vido que vino al dicho capitán

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Hernando de Montenegro y poblaron a esta çiudad de Los Reyes, y como a uno de los pobladores el dicho governador dió y repartió al dicho capitán Hernando de Montenegro cavallerías de tierras y chácaras y solares en esta dicha çiudad, y ansí mismo en nombre de Su Magestad le repartió y dió en encomienda los yndios y repartimiento de Andax y Atavillos que al presente tiene y posee la dicha doña Luzía de Montenegro, su nieta. Y esto es cossa muy pública y notoria entre todas las personas que lo conosçieron y lo que save de esta pregunta__________.

[sic] De las catorze preguntas dixo que es verdad que el marqués don Françisco Pizarro nombró al dicho Hernando de Montenegro por capitán para que fuese a la conquista de los yndios Atavillos y Yauyos, y este testigo vido que el dicho capitán Hernando de Montenegro salió de esta çiudad por mandado del dicho governador a la dicha conquista y llevó consigo más de cient hombres y conquistó los dichos yndios, y desde entonces hasta agora los dichos yndios an servido y sirven y están sujetos a lo que se les manda, y este testigo salió entonces con el dicho governador a conquistar los llanos hasta La Nasca y esto es lo que save de esta pregunta_______.

XV. De las quinze preguntas dixo que este testigo vido que el marqués don Françisco Pizarro quería y honrrava mucho al dicho capitán Hernando de Montenegro y le encargava y encomendava muchas cosas y cargos prehemonentes como a hombre de calidad cavallero

[16v]

hijodalgo, que en esa posesión será tenido y lo tenía el dicho marqués, e todos los que a la sazón estavan en esta çiudad y vido este testigo que el dicho Hernando de Montenegro estava muy bien puesto con el dicho governador y bien quieto con todas las gentes, y el dicho capitán Montenegro bivía en esta çiudad muy honrosamente y tenía en ella su cassa y familia, y hera y fue una de las prinçipales cassas que huvo en este reino, porque de ordinario tenía en ella muchos cavalleros por huéspedes y los sustentava y hospedava, y curava a los enfermos con mucho amor y diligençia y cuidado, y esto es cosa muy pública y notoria entre todas las personas que lo conosçieron y lo que save de esta pregunta_______.

XVII. De la diez y siete preguntas dixo que lo contenido en la pregunta este testigo lo oyó dezir a muchas personas y lo juró por cosa muy çierta: que el dicho capitán Hernando de Montenegro avía ydo a resçivir al dicho governador Vaca de Castro, y que le avía llevado muchos regalos y avíamiento para su camino, y vido este testigo que el dicho governador Vaca de Castro estimava y tenía en mucha reputaçión y quenta al dicho capitán Hernando de Montenegro, porque como este testigo hera hombre muy prenzipal y le tenían en posesión de cavallero hijodalgo y gran servidor de Su Magestad, y esto es cossa pública y notoria y lo que save de esta pregunta_______.

XVIII. De la diez y ocho preguntas dixo que este testigo vido que el dicho governador Vaca de Castro en esta çiudad hizo gente para yr contra don

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Diego de Almagro El Mozo y sus aliados, y vido que entre los que señaló que quedassen en esta çiudad para guardar ella fue uno el dicho capitán Hernando de Montenegro, el qual quedó por alcalde de esta çiudad, y esto es lo que save de esta pregunta y no otra cossa_______.

[sic] De las diez y nueve preguntas dixo que al tiempo y quando en esta çiudad susçedió la prisión del visorrey Blasco Nuñez Vela, vido este testigo que el dicho capitán Hernando de Montenegro nunca fue en ayudar ni dar consejo a ninguno de los alterados, ansí lo vido este testigo que en cassa del dicho capitán Montenegro se recogían todos los amigos del dicho señor visorrey, e los hospedava y dava lo nesçesario, y el dicho capitán Montenegro fue siempre muy leal servidor de Su Magestad, y le sirvió quando suçedió lo contenido en esta pregunta con todo lo que ase fue posible, y esto es lo que sabe de esa pregunta.

XX. De la veinte preguntas dixo que este testigo sabe que el dicho capitán Hernando de Montenegro hera muy amigo e servidor del dicho visorrey, y el dicho señor visorrey le quería mucho y tenía el dicho capitán Montenegro por su huesped a Vela Núñez, hermano del dicho señor visorrey, y Diego Alvarez de Cueva, su cuñado, y otros cavalleros de su cassa, y esto es lo que save de esta pregunta y no otra cossa_______.

XXII. De las veinte y dos preguntas dixo que este testigo vido que el dicho capitán Hernando de Montenegro siempre recogió y tuvo en su casa muchos cavalleros de la cassa del dicho señor visorrey Blasco Núñez Vela y

[17v]

otras, entre las quales estava el capitán Rodrigo Mexía, porque todos eran muy servidores de Su Majestad, y en tiempo de las tiranías se recogían y ospedaban todos en cassa del dicho capitán Hernando de Montenegro, y nunca se supo que en su cassa se recogiessen ni hospedase hombre que no fue de los del serviçio de Su Magestad, por lo qual en tiempo de las tiranías el dicho capitán bivía con mucho recato y sospecha de los dichos tiranos, porque su cassa hera amparo y recogimiento de los que no los querían seguir y seguían el estandarte y bandera real de Su Magestad, y esto es cosa muy pública y notoria y lo que save de esta pregunta.

24. [sic] De las veynte e quatro preguntas dixo que este testigo save que el dicho capitán Hernando de Montenegro tuvo en su cassa a Vela Núñez, hermano del dicho señor visorrey, y por engaño un capitán del dicho Gonzalo Pizarro, que se dezía Juan de la Torre, lo sacó de cassa del dicho capitán Montenegro y lo prendieron y llevaron a cortar la caveça, y esto es lo que save de esta pregunta y no otra cosa.

XXV. De las veinte y çinco preguntas dixo que todo lo contenido en esta pregunta este testigo lo oyó dezir, en a que esté más demás de que hera costumbre que todos los vezinos de esta çiudad salían a hazer adereçar los caminos y tambos de todo lo nesçesario, y le paresçe a este testigo que el dicho capitán Montenegro haría lo contenido en la pregunta porque hera costumbre suya y lo usava tener muchos arreglados en los caminos a los governadores

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y capitanes que Su Magestad embiava a estos reinos, e a los cavalleros que venían con ellos, y esto es lo que save de esta pregunta_____.

XXVI. De la veynte y seis preguntas dixo que este testigo vido que el dicho capitán Montenegro, e un sobrino suyo que se dezía Joan Serrano, fueron en compañía del dicho governador presidente Gasca desde el pueblo de Oyumbe hasta el valle de Xaquixaguana con sus armas y cavallos, debajo del estandarte y bandera real de Su Magestad, a donde fue desebaratado Gonzalo Pizarro y hecho justiçia de él e de sus sequaçes, en todo lo qual el dicho capitán Montenegro sirvió a Su Magestad como bueno y leal vasallo de Su Magestad a su costa y minsión, y entiende este testigo que gastava el dicho capitán Montenegro muncha suma de pesos de oro porque se tratava como hombre muy honrado y muy lustrosso y se traía muchos cavallos y criados de su serviçio, y esto es cosa muy pública y notoria y lo que sabe de esta pregunta_______.

XXIX. De las veinte y nueve preguntas dixo que al tiempo e quando suçedió lo contenido en esta pregunta, el dicho capitán Montenegro hera viejo y estava enfermo por lo qual no ayudó yr en persona a servir a Su Magestad y acompañar la real audiençia que fue al castigo del dicho Françisco Hernández Girón, pero por no poder yr sirvió el dicho capitán Montenegro con armas y cavallos, como los demás vezinos que estavan ympedidos. Y este testigo vido que en todo el tiempo que esta dicha çiudad se hizo gente para lo susodicho, el dicho capitán Montenegro tenía en su casa muchos huéspedes y les dava todo lo nesçesario

[18v]

como lo había fecho antes, y esto es lo que save de esta pregunta y no otra cosa_______.

XXX. De las treynta preguntas dixo que la save como en ella contiene, porque desde el tiempo que aquel testigo conosçe al dicho capitán Montenegro vido que fue muy bien gusto de todos e muy amigo de cavalleros, a los quales y a otros que de Castilla venían pobres los socorria y favoreçia y los hospedaba en su cassa y dava lo nesçessario, e asi mesmo dava muchas limosnas a los monasterios y hospitales y a las fábricas de las iglesias de esta dicha çiudad, con mucho amor y buena voluntad como muy buen cristiano y cavallero hijodalgo, y este testigo sabe que el dicho capitán Montenegro fue la primera persona que plantó viñas en este reyno, y muchos árboles frutales y plantas de Castilla, en tiempo del marqués don Françisco Pizarro, y esto es cosa muy pública y notoria y lo que save de esta pregunta_______.

XXXI. De las treynta y una preguntas dixo que este testigo nunca supo ni oyó, ni vido, que el dicho capitán Montenegro, en ninguna de las alteraçiones que an acaeçido en este reyno, y no dessirviese a Su Magestad en cosa alguna, antes save y vido este testigo que le sirvió mucho con su persona y hazienda y amigos, y sabe este testigo que en tiempo de las dichas alteraçiones el dicho capitán Montenegro padesçía riesgo de su persona por servidor de Su Magestad, e con dádivas que dava a los tiranos se reparava y se valía y salía de ellos bien, y esto es lo que save de esta pregunta_____.

[19]

XXXIII. De las treinta y tres preguntas dixo que puede aver doze años [1574], poco más o menos, que el dicho capitán Montenegro falleció y pasó de esta presente vida, e antes que muriese hera muerto Hernando de Montenegro, hijo del dicho capitán Montenegro, el qual hera público que hera su hijo legítimo y por tal lo tenian y avian tenido en esta çiudad, y este testigo lo tubo en esta posesión, porque el dicho capitán Montenegro le reconosçía por su hijo y así lo nombrava y llamava y alimentava, y el dicho Hernando de Montenegro llamava y nombrava al dicho capitán, padre, y hera assí público y notorio y por fin y muerte del dicho capitán Hernando de Montenegro susçedió en la encomienda de los yndios Atavillos y repartimiento de Andax la dicha doña Luzía de Montenegrosu, nieta, hija legítima del dicho Hernando de Montenegro, su hijo, avido de legítimo matrimonio, e muger que al presente es del dicho Joan Gutierrez Flores, a los quales este testigo vido cassar y velar y hazer oy día vida maridable en una cassa y compañía, y esto es lo que sabede esta pregunta.

XXXIIII. De las treynta y quatro preguntas dixo que este testigo sabe que sobre el repartimiento y tributos de los dichos indios Atavillos, tiene de pensión el dicho Joan Gutierrez Flores y doña Luzía su muger un mill e quinientos pesos, los quales se pagan a Diego de Barrionuevo, y en lo demás se remite a las tasas de los dichos yndios. Y le paresçe a este testigo que, conforme a los muchos serviçios que el dicho capitán Montenegro hizo a Su Magestad, meresçe que Su Magestad le haga merçed a la dicha doña Luzía de Montenegro, su nieta, porque como a dicho en este su dicho,

[19v]

sirvió mucho a Su Magestad el dicho capitán Montenegro, y esto dize de la pregunta______.

XXXV. De las treynta y çinco preguntas dixo que dize lo que dicho tiene en las preguntas antes de esta, en que se afirma lo qual es la verdad para el juramento que fecho tiene y firmólo de su nombre. No fue preguntado por las demás preguntas por que no supo cossa alguna de ellas, y assí no dixo en ellas, y luego el dicho señor oidor le fue preguntado al dicho Alonso Díaz Merino diga y declare si save o a oído o entendido o vido que el dicho capitán Hernando de Montenegro, por si o por ynterpossitas personas, en algunas ocassiones que se an ofreçido en este reyno, a desservido a Su Magestad e sido en favor de los tiranos y dádoles fabor y ayuda en dichos y en hechos o en consejos o en otra manera alguna. Dixo que nunca este testigo a oído, ni visto, ni entendido que el dicho capitán Hernando de Montenegro huviese sido nunca xamás en desserviçio de Su Magestad, antes como a dicho le sirvió muy lealmente como a dicho, lo qual es la verdad y firmolo de su nombre, y firmolo el dicho señor oydor, Alonso Díaz Merino, el liçençiado Ramírez de Cartagena. Ante mi Martín Alonso Ramírez_______.

Testimonio de Alonso Díaz Merino. © Archivos Estatales, mecd.es

Bibliografía

1. Toro-Lira S., Guillermo, Las viñas de Lima: Inicios de la vitivinicultura sudamericana 1539-1551, Universidad Ricardo Palma, Lima, 2018.

2. Palantino, Historia del Perú, 1571, En: Odriozola, Manuel de, Documentos literarios del Perú, T.8, Lima, 1876. pág. 258-259.

3. La fundación española de Pisco de 1571 – Santiago de los Caballeros

4. Ibid . Toro-Lira, pág. 92, “Vida de Hernando de Montenegro”.

5. Ibid . Toro-Lira, pág. 137, “Transcripción parcial del manuscrito de la probanza de méritos y servicios de Hernando de Montenegro de 1586, que incluye la precedente (1556)”.

© G. Toro-Lira, 2020. Todos los Derechos Reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este artículo sin el previo permiso por escrito del autor.

Pisco en el siglo XIX: Periódicos, Manuscritos, Memorias y Exhibiciones Internacionales*

Ing. Guillermo Toro Lira Stahl

*Este artículo fue publicado inicialmente el 29 de mayo del 2017 en el diario El Comercio (en línea, resumido sin citas) con el título “Pisco, un nombre que está impreso en tinta” (ver nota 30) e impreso de manera completa en julio del 2018 en el libro El pisco y su vigencia, Sánchez, C. (ed.), Lima, 2018, pp. 31-64.

1. Introducción

Recientemente, se ha inferido un supuesto origen chileno del primer aguardiente de vino (de uva) denominado con la palabra pisco. La supuesta evidencia data de 1733 y está contenida en un inventario de una hacienda cercana a la ciudad de La Serena, en Chile, donde se describe entre los bienes una cantidad de «botijas de Pisco».(1)

De una manera simplista, e ignorando completamente la usual nomenclatura de las bebidas alcohólicas de la época, se infiere que la frase indica que las botijas contenían la bebida actualmente denominada con ese nombre.

Sin embargo, la capitalización de «Pisco» en el manuscrito del inventario original(2) es en realidad una evidencia clara de que la frase significa simplemente que las botijas provenían de la ciudad de Pisco, en esa época un importante puerto peruano donde se exportaban grandes cantidades de vinos y aguardientes producidos en los valles de la región. Esas bebidas eran transportadas en botijas de arcilla de forma muy peculiar, construidas en los hornos de las haciendas vineras y pisqueras.

Este artículo intenta probar —usando como fuente primaria documentación histórica internacional del siglo XIX— que la primera mención del uso del término pisco, para describir a un aguardiente de vino producido en Chile, data en realidad de por lo menos sesenta años después del primer uso para denominar al aguardiente peruano y que se aplicó con la intención de imitarlo, como era común hacerlo con las bebidas extranjeras en esa época.

2. Nomenclatura española, francesa e inglesa

Para lograr una mejor comprensión del tema que se está tratando, se debe aclarar la nomenclatura de las bebidas alcohólicas en el siglo XIX.

De manera sarcástica, se podría decir que lo más cerca que llegaron los alquimistas del siglo XIII a producir el ansiado elixir de la vida eterna fueron las bebidas alcohólicas. Curiosamente, indicios de ese laudable intento perduran hasta ahora.

Algunos atribuyen que el alquimista catalán Arnau de Vilanova fue el primero en destilar alcohol (usando técnicas inventada por los árabes años atrás) con el propósito de usarse como una bebida estimulante medicinal.

Al producto lo llamó «espíritu» y se popularizó mundialmente con ciertas variaciones del nombre «agua de vida». Entre ellos se encuentran aqua vitae (latín), aguardiente (español), eau-de-vie (francés), whisky (gaélico escocés), aquavit (escandinavo), vodka (eslavo), etc. Una excepción es el término brandy, el cual proviene del holandés gebrande wijn, que significa literalmente «vino quemado» (o vino destilado).

En el siglo XIX, no existían leyes internacionales que regularan los procesos o los nombres de las bebidas alcohólicas como existe en la actualidad. Cualquier destilado de vino era llamado aguardiente de vino en las regiones hispanas y eau-de- vie de vin en las francesas. En las regiones inglesas el destilado de vino se llamaba simplemente brandy.

Para especificar las diferentes bebidas se solía añadir la región geográfica de procedencia y/o el tipo de vino (o de uva) usado.

Por ejemplo, el proveniente del puerto de Pisco se identificaba aguardiente de vino de Pisco, en francés: eau-de-vie de vin de Pisco, y en inglés, donde la gramática del idioma especifica que los adjetivos preceden al sustantivo: Pisco brandy.

En el caso de referirse a un tipo de uva específica, como por ejemplo la moscatel o la italia, y no a una región geográfica, se identificaban como aguardiente de vino moscatel o aguardiente de vino italia, respectivamente. En inglés: Muscat brandy o Italia brandy.

También era usual abreviar los términos hispanos y franceses obviando la especificación «de vino», y llamarlos simplemente aguardiente de Pisco o eau-de-vie de Pisco.

Teniendo en mente la primitiva nomenclatura de las bebidas alcohólicas del siglo XIX, se prosigue con el tema, aclarando que al mencionar vino se refiere al de uva, al menos que se indique lo contrario.

3. Guerra de independencia – Lord Cochrane y los periódicos ingleses – 1819/1823

Aun ignorando la nomenclatura de la época, es lógico suponer que, de haberse bautizado en Chile, en 1733, el uso del vocablo pisco para asociar al aguardiente de vino chileno, este debería de haberse mantenido, usado e históricamente documentado entrado el siglo XIX. Pero como se verá, ese no es el caso.

Lo inequívoca e históricamente documentado es que una de las primeras menciones de la asociación de la palabra pisco, para identificar a un destilado de vino en el siglo XIX, data de la década de 1820, durante la guerra de independencia peruana.

A principios de julio de 1823, tropas realistas comandadas por el general Canterac ocupan el puerto de Pisco y una tropa de cien hombres aborda y confisca el navío mercante estadounidense Arab, capitaneado por Williams. La mayoría de la tripulación fue encarcelada, y el navío con su cargamento fueron enviados a la isla de Chiloé. La tripulación fue luego liberada el 28 de julio. El episodio fue publicado en diciembre de ese año por un periódico de Londres.

La noticia fue considerada lo suficientemente importante como para ser publicada al día siguiente por otros dos diarios londinenses y tres días después, por un tercero.(3)

Este evento es corroborado independientemente por el informe que presentó el capitán Williams ante el capitán Stewart del navío U.S.S. Franklin, de la armada estadounidense, que estaba en esos momentos anclado en el Callao, el puerto de Lima.

Figura 1: Noticia de periódico londinense sobre la captura de un barco norteamericano en Pisco con 2,800 botijas de aguardiente de Pisco (Pisco brandy) a bordo. Fuente: archivo personal del autor

El 7 de julio, Stewart envía una carta de protesta al general Canterac, aclarando que el Arab había participado en el comercio legal y pacífico con ambas partes de la guerra y que no existía motivo para la confiscación.(4)

Esta protesta, indirectamente amenazante, muy posiblemente fue la motivación de la liberación del navío tres semanas después, como indicaron los diarios ingleses.

Lo importante para el tema que tratamos es el cargamento que tenía el navío Arab al momento de su captura. Los periódicos ingleses indican que el barco tenía a bordo aproximadamente 2,800 botijas (jars) de Pisco brandy.

Como se mencionó, Pisco brandy significa «aguardiente de vino de Pisco». Los cuatro diarios ingleses dan una evidencia de manera inequívoca de la existencia de aguardiente de vino producido en la región del puerto de Pisco en 1823. Esta cita es también una de las primeras referencias históricas donde se asocia a un aguardiente de vino sudamericano con su localidad de origen, en este caso el puerto peruano de Pisco, estableciéndose así, de facto, una denominación de origen al aguardiente de vino producido en esa región.

Existen varias referencias históricas anteriores a la mencionada que evidencian la producción de grandes cantidades de aguardiente de vino en la región peruana del puerto de Pisco. Una de las más antiguas del siglo XIX proviene del héroe la independencia chilena, el vicealmirante escocés lord Thomas A. Cochrane.

Cuando Cochrane publica sus memorias en 1859, relata allí que durante una expedición de abastecimientos en el puerto de Pisco, en noviembre de 1819, el capitán inglés Martín Guise ordena la destrucción de 200,000 galones de spirits que estaban en la playa listos para ser embarcados.(5)

Al mencionar spirits, Cochrane se refiere a «bebida espirituosa», tal como lo hizo primero Arnau de Vilanova en referencia a una bebida alcohólica destilada. En este caso, es obvio que Cochrane se refería al aguardiente producido en la zona. Hay que anotar que en la actualidad en el idioma inglés a cualquier bebida alcohólica destilada se le denomina spirits, de manera genérica.

Figura 2: Relato de Lord Cochrane de la quema de 200,000 galones de bebidas espirituosas (spirits) en Pisco. Fuente: archivo personal del autor

Cochrane también relata que Guise se vio obligado a destruir los 200,000 galones, porque le era imposible controlar la disciplina de sus hombres «debido a la facilidad de obtener licor». Este hecho también da una idea de la gran cantidad de aguardiente que existía en la zona del puerto de Pisco en esa época. La cantidad destruida equivale a más de un millón doscientos mil botellas de 750 ml.(6)

Figura 3: Lord Cochrane (izq.) y noticia de periódico londinense confirmando la destrucción del aguardiente de Pisco, valuado en $200,000 de propiedad privada. Fuente: archivo personal del autor

El hecho relatado por Cochrane es publicado seis meses después por cinco diarios ingleses y luego, por uno estadounidense, cruzando así la información histórica y verificando el suceso.(7)

Sin embargo, los diarios atribuyen la destrucción del aguardiente al mismo Cochrane en vez de a Guise y describen la bebida como brandy en vez de spirits. También brindan información adicional al describir la cantidad destruida en barriles en vez de galones (8,000 barriles), y diciendo que eran de propiedad privada, valuada en 200,000 dólares.

Con esta información se calcula, como información anexa, que el precio del aguardiente de vino de Pisco era de un dólar por galón inglés de la época (4.73 litros), y que cada barril contenía 25 galones ingleses.

Se debe observar que existe la posibilidad de que los periodistas londinenses de 1820 decidieran publicar el término «barril», solo para aproximar la medida de las botijas pisqueras, inusuales para ellos y que tradicionalmente se usaban como transporte.

Para concluir con esta sección, se observa que en el transcurso de los cuatro primeros años de lo que fue la primera y más significativa incursión marítima militar de británicos en las costas del Perú, el lenguaje para describir al aguardiente de vino de Pisco por la gente de habla inglesa evoluciona de spirits (Cochrane, 1819) a brandy (diarios ingleses y estadounidense, 1820), a Pisco brandy (diarios ingleses, 1823), y luego, como veremos a continuación, simplemente a pisco.

4. Independencia del Perú – 1821

La independencia del Perú trajo un cambio profundo en la comercialización internacional de productos peruanos, entre ellos el aguardiente de Pisco.

Lo que fue un monopolio colonial de comercio controlado se convirtió en un mercado libre al momento que el general San Martín declaró la independencia del país. El general San Martín era un firme partidario del libre comercio internacional.

Una de las primeras casas comerciales extranjeras que se beneficiaron y se establecieron en Lima fue la inglesa John Begg & Co. que luego de recibir permiso del Libertador inició sus operaciones en 1821. A principios del año siguiente, firmaron un contrato formando una sociedad para hacer comercio con la lejana California.(8)

California, incluyendo la costa del norte del Pacífico, fue escenario de uno de los últimos viajes de exploración y descubrimiento del mundo. Recién en la década de 1770, España decide realizar esfuerzos de colonización, por temor del avance ruso en la zona de Alaska.

En la década de 1820, California estaba relativamente poco poblada, pero su cadena de misiones, presidios y pueblos a lo largo de la costa, y su muy abundante ganado vacuno (procreado libremente por 50 años), la hacían atractiva para el comercio internacional.

Aunque Lima estaba localizada a una mayor distancia que la ciudad de México, se podía llegar a California de allí más rápido que de la capital mexicana. El viaje era casi en su totalidad marítimo, directo y no de difícil camino terrestre de trocha como era la comunicación con México en esa época.

5. Exportación de aguardiente de Pisco a California

5.1. John Begg & Company – 1822

En marzo de 1822, zarpan del Callao John McCulloch y William Hartnell, dos asociados de la casa John Begg, y anclan en junio de ese año en San Diego, California, con un gran cargamento de insumos principalmente peruanos.

Cruzando y confirmando esa información, un californiano contemporáneo nota en sus memorias que: «la razón social de Juan Begg y Compañía de Lima y Callao» llevó a California «valiosos cargamentos que consistían de azúcar, pisco, rebozos limeños, manta y frazadas». Esta cita documenta, sino la primera, una de las más antiguas exportaciones de un producto asociado con la palabra pisco.(9)

Figura 4: Manuscrito inédito sobre la exportación de pisco a California (ca. 1822) por John Begg & Company. William Hartnell, asociado de la empresa en California (izq.). Fuente: archivo personal del autor

La sociedad inglesa-limeña perdura hasta 1825, cuando McCulloch decide regresar a Lima y Hartnell se dedica a la educación y política californianas, para luego quedar en la historia como uno de los pioneros colonizadores anglosajones del actual estado estadounidense.

Es durante ese primer contacto de comercio internacional que el nombre del aguardiente proveniente de la zona de Pisco se comienza a nombrar con la expresión pisco. Fue simplificado en primer lugar por gente de habla inglesa al suprimir la segunda palabra de la denominación de origen Pisco brandy.

Tal vez fue una simplificación verbal o tal vez se suprimió el término brandy luego de que algún experto notara que el aguardiente de vino de Pisco técnicamente no era un brandy, ya que no era añejado en roble, lo cual demandaba una descripción genérica propia.

Sea como fuere, es por esos años, hacia principios del siglo XIX, que la palabra pisco se comienza a utilizar internacionalmente para referirse al aguardiente de vino de Pisco, pero inicialmente solo por gente de habla inglesa.

Desde la década de 1820 hasta la del 1860, el término pisco se consolida en la documentación histórica californiana para asociarlo a la bebida peruana. A continuación, se presentarán algunos ejemplos.

5.2. Capitán Henry Delano Fitch – 1830

El siguiente documento es un manuscrito donde se asocia el vocablo pisco con la botija que se usaba en el transporte del aguardiente.

En 1830, el capitán estadounidense Henry Delano Fitch, residente de San Diego, decide embarcarse a Chile con su novia Josefa Carrillo para casarse. Los padres católicos de las misiones californianas no lo querían casar porque el capitán era de religión protestante. Habiendo escuchado que en Chile los padres permitían estos matrimonios, decidieron ir allí.

Josefa Carrillo escribe en sus memorias que, ya consagradas las nupcias estando en Valparaíso, Chile: «el capitán Fitch compró la fragata “Leonora” que, cargada de abarrotes y otros efectos propios para el mercado de la Alta California, hizo vela con destino a San Diego con escala en el puerto del Callao (Perú), en donde tomó a bordo gran cantidad de azúcar y piscos de aguardiente de Yca».(10)

Figura 5 : Manuscrito inédito de cargamento de “piscos de aguardiente de Ica” en el Callao por el capitán Henry Fitch (izq.) con destino a California a su regreso de Valparaíso, Chile. Fuente: archivo personal del autor

«Yca» era el nombre antiguo de la actual región de Ica, donde Pisco era su puerto natural. Esta es una de las primeras citas del siglo XIX en asociar el nombre de pisco para describir las botijas que se usaban en el transporte del aguardiente iqueño y, como veremos luego, no fue la única mención proveniente de California.

5.3. William Heath Davis – 1839

La siguiente descripción del aguardiente de Pisco, ya inequívocamente denominado con el término pisco, proviene de las memorias de William H. Davis, otro de los pioneros de la colonización californiana, con apellido que perdura en la actualidad con el nombre de una importante calle en la ciudad de San Francisco, California.

Davis escribe (traducido): «Al comienzo del año de 1839, el bergantín inglés «Daniel O’Connell» llega a Yerba Buena (San Francisco) desde Paita, Perú, con un cargo de insumos peruanos y de otros países, teniendo a bordo una considerable cantidad de pisco o italia, un fino licor manufacturado en un lugar llamado Pisco».(11)

Figura 6: Memorias de William H. Davis (izq.) sobre importación de pisco o italia a Yerba Buena (San Francisco) en 1839, confirmando que la bebida es producida en Pisco. Fuente: archivo personal del autor

Davis añade como sinónimo de pisco el término italia. Así, como se simplificó la descripción del aguardiente de vino de Pisco a pisco de manera genérica, la denominación del aguardiente de vino de uva italia se simplificó a italia. Unos años después, el aguardiente italia se especificaría con la asociación pisco italia, diferenciación que perdura en el Perú hasta ahora.

5.4 Fiebre del oro de San Francisco – 1849

Durante la famosa «Fiebre del oro» de San Francisco, California de 1849, tanto pisco como italia fueron muy populares bebidas en esa ciudad y su disponibilidad era anunciada en los periódicos tan pronto arribaban al puerto.(12)

Figura 7: Diarios de San Francisco anunciando disponibilidad de pisco y pisco italia (arriba) e italia (abajo). Típica ruta de navegación durante «la fiebre del oro» de 1849 (izq.). Fuente: archivo personal del autor

5.5. Nicolás (Nicola, Nicholas) Larco- Antecedentes legales – 1863/1864

La última referencia del siglo XIX proveniente de California que se citará es tal vez la más contundente con respecto a la asociación del aguardiente de vino peruano con la palabra pisco.

En diciembre de 1863, un navío peruano con un cargamento de 200 botijas de Pisco es confiscado por la aduana de San Francisco, aduciendo que el volumen de cada botija excedía el permitido. Este hecho causó sorpresa en la sociedad sanfranciscana, ya que el aguardiente siempre había sido exportado en esas botijas. Dos diarios publicaron y comentaron el hecho.(13)

Figura 8: Diarios de San Francisco de 1863, anunciando la incautación de un barco peruano con 200 botijas de Pisco a bordo. Indican claramente que la bebida es hecha en Pisco, Perú. Fuente: archivo personal del autor

En cuanto al origen de la bebida, un periódico menciona que (traducido) «es hecho en Pisco, Perú, de uva», mientras que el otro indica que «Pisco es una variedad de brandy hecho de uvas en Pisco, Perú». La información de ambos diarios es enfática.

La documentación legal del juicio The U.S. vs. 200 jars of Pisco, archivada en la actualidad en los Archivos Nacionales de los Estados Unidos en San Bruno, California, describe también de manera realmente contundente el uso de la palabra pisco para asociar al aguardiente peruano.

El juez federal Odgen Hoffman escribe en la Declaración legal de hechos (traducido): «”Pisco”, el artículo en discusión es un espíritu manufacturado en Perú de la uva muscatel y es enviado a países extranjeros e importado al puerto de San Francisco del Perú en jarras de arcilla llamadas Pisquitos, hechas en Perú, y que contienen entre tres y cuatro galones cada una».

Figura 9: Declaración de hechos del juez Odgen Hoffman (der.) donde describe al Pisco y Pisquitos en detalle. Este documento es un antecedente legal de 1864 sobre el origen peruano de la bebida. Fuente: archivo personal del autor

Por otro lado, el abogado en representación del importador Nicolás Larco manifestó en declaración jurada (traducido): «… que el 27 de diciembre de 1863 él importó a este puerto en la barca «Mandarina» una factura de 200 jarras de Pisco Italia, un artículo manufacturado de la uva Muscatel en la República del Perú, en jarras conteniendo… etc».

Figura 10: Declaración jurada en nombre de Nicolás Larco, donde describe su importación de 200 botijas de pisco italia y confirma su manufactura en la República del Perú. Fuente: archivo personal del autor

Ambas declaraciones juradas son irrefutables al describir que Pisco es un espíritu de uva de la familia muscatel y que proviene solo del Perú. No se hace mención que otro país lo produzca. Hay que resaltar que Nicolás Larco fue cónsul de Chile en San Francisco, en 1856-1857, y que de haber existido alguna bebida con ese nombre en ese país, lo hubiera sabido y declarado en el juicio.(14)

Está claro que en ese año la asociación del aguardiente de Pisco con el vocablo pisco ya es de manera definitiva en el estado de California, y partiendo de allí luego lo sería en otras regiones de ese país y en otros países. Hay que notar también que el juez californiano, al igual que Josefa Carrillo en 1830, menciona que las botijas eran nombradas piscos, pero en este caso de manera diminutiva: pisquitos.(15)

6. Pisco en exhibiciones internacionales

Para proseguir con el tema de una manera cronológica, a continuación se presentarán descripciones breves de los aguardientes exhibidos por países sudamericanos en diversas ferias internacionales del siglo XIX.

6.1. Exposición Universal de París – 1867

El reporte oficial de la exposición, refiriéndose a las regiones del Perú, indica que (traducido): «[La región] Pisco da un aguardiente de vino justamente renombrado», validando de nuevo lo documentado en otras fuentes internacionales.

Figura 11: Catálogo francés de la Exposición Universal de París de 1867, donde se indica que en Pisco, Perú, se produce (traducido) «un aguardiente de vino de renombre». No da regiones de producción para los aguardientes producidos en Chile ni Argentina. Fuente: archivo personal del autor

También se indica que (traducido): «Los aguardientes de vino fabricados en Chile y en la Confederación Argentina, y que son muy buenos, también se consumen [solo] en sus países».(16) El catálogo francés no destaca región alguna de producción vitivinícola en esos países, contrariamente al caso del Perú.

6.2. 1era. Exposición Industrial de Lima – 1869

En esta exposición se exhibieron únicamente productos peruanos. Entre los aguardientes de vino que recibieron medalla (de plata) estuvieron los producidos en las haciendas iqueñas de José Boza, Panizo, N. Cueto, y J. Calmet, todos identificados como «aguardiente Italia mosto-verde».(17)

6.3. 2nda. Exposición Industrial de Lima – 1872

Tres años después, se realiza una segunda exposición en Lima, esta vez con participación extranjera. En la Clase 61 («Bebidas Fermentadas») se abarcó a todas las bebidas alcohólicas y tuvo a treinta y tres participantes, en su mayoría peruanos y chilenos. Se presentaron vinos y aguardientes de una variedad de frutas y plantas.

Entre los aguardientes de vino premiados se repartieron seis medallas de plata, todos a hacendados peruanos. Estos fueron: Domingo Elías hijo (Pisco), Norberto Cueto (San José, Ica), Toribio Calmet (Tacama, Ica), José Boza (Macacona, Ica), Juan de Dios de la Quintana (Chavalina, Ica), y J.A. Olaechea (Ica).

Ningún aguardiente exhibido se describió usando la palabra pisco en el catálogo oficial, sino de manera indiferente como «Italia mosto verde», «aguardiente Italia» o simplemente «aguardiente». Todavía no se había asimilado de manera oficial la nomenclatura del habla inglesa, ya establecida de manera común en otros lugares.

La participación chilena fue significativa y la mayor después de la peruana. Cinco productores chilenos recibieron medallas de plata. Todos por sus vinos. Chile no exhibió aguardiente de vino (de uva) alguno, pero sí aguardientes de vino de naranja, de apio, un «anisado», y otro «sin anís».(18)

6.4. Exposición Internacional de Santiago de Chile – 1875

En 1875, acuden a la Exposición Internacional de Santiago dos hacendados peruanos Juan de Dios de la Quintana y José María Pando y Algorta. Exhiben aguardientes de vino producidos en sus haciendas de Ica y Pisco, los cuales fueron premiados con medallas de 1era. y 3era. clase.(19)

Una publicación de la exposición indica que seis productores chilenos obtuvieron medallas en la categoría de Eaux de vie («Aguardientes» en francés, como ya se mencionó) sin especificar el tipo de fruta.(20)

Figura 12: Semanal de la Exposición de Santiago, Chile, de 1876, indicando premios recibidos por productores chilenos de aguardientes (EAUX DE VIE). Las localidades no son regiones de producción de aguardiente de vino de uva chileno en la actualidad. Fuente: archivo personal del autor

Figura 13: Descripción de productos de Bolivia en la Exposición de Santiago, de 1876. Un productor boliviano es premiado por sus imitaciones de diversas bebidas alcohólicas, entre ellas un Pisco. Fuente: archivo personal del autor

Lo interesante de esta exposición fueron las bebidas presentadas por el boliviano José Palazzi II de Cochabamba. Palazzi presenta imitaciones de diversas bebidas alcohólicas extranjeras entre ellas un «Pisco» y «una variedad de este… sacado de las hojas de parras».(21)

Aunque fue reconocido solo como una imitación, Palazzi es uno de los primeros ciudadanos no peruanos en producir un aguardiente denominado con el término pisco. En la exposición no se asocia con esa expresión a ningún aguardiente chileno.

6.5. Exposición Universal de París – 1878

Después de once años, se exhiben nuevamente aguardientes de vino peruanos en París. En el catálogo de la feria ya son reconocidos con la nomenclatura simplificada (traducido): «Los aguardientes del Perú, desde el Pisco hasta el Italia y el Moscatel, son licores exquisitos».(22)

Figura 14: Catálogo de la Exposición de París de 1878, describiendo a los aguardientes de Perú (eaux-de-vie du Pérou) pisco, italia y moscatel como exquisitos. El Perú exhibe una gran variedad de productos en un impresionante pabellón con motivos incaicos (abajo). Fuente: archivo personal del autor

En esta exposición Perú exhibe varias muestras, productos industriales y artículos educativos de la época, dentro de un original pabellón de estilo incaico. Los productores peruanos de aguardientes y vinos premiados fueron: José Boza (de Ica), M. Ward (de Locumba), J. Barrios (de Moquegua), F. Dávila, I. La Torre y G. Cabello, todos con medallas de plata.(23)

Un productor boliviano de apellido Gutiérrez, de Potosí, exhibe aguardientes y vinos provenientes de Cinti, una región actualmente reconocida por el singani, un aguardiente de vino boliviano. De acuerdo al mismo catálogo, Chile no exhibió aguardiente alguno, solo vinos.

6.6. Guerra del Pacífico – 1879/1883

A principios del año siguiente de realizada la exposición de París, estalla la Guerra del Pacífico entre Perú, Chile y Bolivia. De este trágico periodo solo se van a mencionar unos pocos episodios concernientes al tema que tratamos.

Decenas de miles de soldados del ejército chileno desembarcaron en Pisco, a fines de 1880, en su camino a la toma de Lima. En 1882, con el resultado final de la guerra prácticamente sellado, se incendiaron en esa región pueblos, casas, iglesias, haciendas, fábricas de algodón y viñedos en represalia contra los que se negaban a pagar cupos de guerra y por las rebeliones de iqueños montoneros.

En ese año, un corresponsal chileno, luego de describir la destrucción de la región, escribe: «Ha sonado para Ica la hora que debe volver a sus faenas, la hora en que sus habitantes deben continuar exprimiendo la uva del famoso pisco… que es su patrimonio».(24)

De ese testimonio se pueden rescatar dos cosas, primero: que obviamente la producción vitivinícola de la zona se paralizó durante la guerra y segundo: que el lector chileno ya apreciaba y aceptaba el término pisco para describir al aguardiente de la región peruana de Ica.

También es muy posible que haya existido una asimilación chilena de los conocimientos de los procesos de producción peruanos. Durante el transcurso de seis meses, cientos de soldados chilenos ocuparon importantes haciendas iqueñas, entre ellas las de Chavalina y Huamaní, de Juan de Dios de la Quintana; la de Macacona, de José Boza; y la de Ocucaje, de Domingo Elías, donde se habían producido aguardientes ganadores de medallas en la exposiciones internacionales, como se ha mencionado.(25)

Para cruzar y verificar la posibilidad de esta hipótesis, se rescata un dato del estudio del aguardiente chileno mencionado al comienzo de este artículo. Se anuncia que las primeras etiquetas de botellas de aguardiente chileno con la palabra pisco datan de 1882, el mismo año de la ocupación chilena de esas haciendas iqueñas.(26) Hecho difícil de aceptarse como coincidencia.

Al finalizar la guerra en 1883, los principales centros de cultivo de uva del Perú y de producción de vino y de aguardientes quedaron parcial o completamente destruidos, habían quebrado o fueron vendidos. La industria de vinos y aguardientes del Perú, de gran porvenir antes a la guerra, quedó prácticamente destruida. Y, como se verá, productores chilenos deciden ocupar ese vacío con imitaciones.

6.7. Exposición Nacional e Industrial en la Quinta Normal de Santiago de Chile – 1884

A un año de concluida la guerra, se realizó una exposición nacional agraria en Chile. Productores de aguardiente de vino chilenos presentaron por primera vez imitaciones usando el término pisco, tal como lo hizo el boliviano Palazzi en la exposición de 1875.

Figura 15: Catálogo de la ciudad de Valparaíso, preparado para la Exposición Nacional de Santiago, Chile, de 1884. Se exhiben imitaciones de una gran variedad de bebidas alcohólicas, entre ellas “Pisco de Italia” y “Pisco de Locumba”. Se especifica que la fábrica usa como materia prima aguardientes y vinos chilenos. Fuente: archivo personal del autor

Entre los expositores se encontraba la compañía Sauvaget Hermanos, de Valparaíso, la cual informaba claramente en un informe oficial de la exposición que podía imitar cualquier tipo de bebidas destiladas extranjeras, empleando «como materias primas aguardientes y vinos nacionales». Entre la gran cantidad de imitaciones de nada menos que veinticuatro diferentes tipos de cognac francés, la empresa también exhibe imitaciones de los aguardientes peruanos «Pisco italia» y «Pisco de Locumba».(27)

6.8. Ferias internacionales de fines del siglo XIX

La exhibición internacional de aguardientes chilenos, con imitaciones de la bebida peruana y otras bebidas espirituosas extranjeras, continúa hasta fines del siglo XIX. Los aguardientes son presentados en la Exhibición Internacional de Navegación, Comercio e Industria de Liverpool, Inglaterra, de 1886, en la Exposición Universal de París de 1889, y en la Exposición Universal Internacional de París, de 1900.

6.9. Exposición Panamericana de Buffalo, Nueva York – 1901

Entrado el siglo XX, en la Exposición Panamericana de Buffalo, de 1901, hacendados chilenos exhibieron nuevamente imitaciones de bebidas extranjeras, incluyendo el destilado peruano. Entre las primeras, se exhibieron imitaciones del Cognac y Champagne francés, del Anis del Mono español, del Kirsch alemán, y del Kummel holandés.(28)

Entre una variedad de bebidas conteniendo la palabra pisco, se exhibieron un «Pisco Italia» y curiosamente un «Pisco “Mosto Verde”, aguardientes presentados por hacendados peruanos más de treinta años atrás en la feria de Lima de 1869. En la actualidad, Chile no produce ni pisco «italia» ni pisco «mosto verde», lo que evidencia que el esfuerzo de imitación de esas dos variedades de aguardientes peruanos fue temporario.

Se debe aclarar que la práctica de imitación de bebidas extranjeras usando insumos nacionales era una práctica común en el mundo durante esa época y no estaba limitada a productores chilenos.

Figura 16: Catálogo de Chile para la Exposición Panamericana de Buffalo, Nueva York de 1901, con los exhibidores de «Destilados de vino de uva de todo tipo». Se presentan imitaciones de varias bebidas extranjeras, entre ellas «Pisco Italia» y «Pisco “Mosto Verde”». Fuente: archivo personal del autor

7. Pisco Mosto Verde

Para terminar, se aclararán algunas confusiones que existen con respecto al primer uso del término mosto verde y el proceso de preparación. Algunas fuentes han dado sus orígenes en la década de 1950, en tanto que otras en la de 1920. Pero como se ha visto, se exhibieron aguardientes italia mosto-verde en las ferias de Lima en 1869 y 1872.

El viajero alemán Ernest Middendorf visitó una hacienda de la familia Quintana en Ica en la década 1880 y escribió lo siguiente: «Si el zumo en fermento es destilado antes de que toda el azúcar se haya transformado en alcohol, se obtiene aguardiente más fino, llamado mosto verde… pero es mucho más caro, ya que exige una cantidad triple de mosto».(29)

Esta referencia, la más antigua encontrada hasta el momento, verifica que el proceso mosto verde producido actualmente, es básicamente el mismo que el preparado a mediados del siglo XIX, y tal vez mucho antes.

8. Conclusión

El aguardiente de vino de Pisco, Perú comenzó a denominarse con la palabra pisco internacionalmente a principios del siglo XIX, en primera instancia por la gente de habla inglesa. El nombre luego pasó a otros países americanos y europeos de manera casi generalizada hacia fines del mismo siglo.

De haber existido algún aguardiente de vino chileno denominado con la palabra pisco antes de 1882, la documentación internacional debió haberlo demostrado, pero no fue así.

Aun si se acepta que por algún motivo desconocido es justificable un vacío de evidencia internacional del uso de la palabra pisco para describir a un aguardiente de vino chileno, tal periodo de inexistencia histórica fue de más de sesenta años con respecto a la primera asociación peruana de 1819. Un periodo demasiado largo para ser aceptado de manera lógica.

Notas y referencias

1. Lacoste, Pablo (2016). El Pisco nació en Chile. Santiago de Chile: RIL Editores.

2. Gutiérrez, Gonzalo (9 de julio 2016) El Pisco no nació en Chile [En línea] http://www.posicion.pe/2016/07/el-pisco- no-nacio-en-chile

3. Los diarios ingleses que publicaron el suceso fueron: The Times (12 de diciembre de 1823). Londres, Middlesex. British Press (13 de diciembre de 1823). Londres, Middlesex. Morning Chronicle (13 de diciembre de 1823), Londres, Middlesex. London Morning Post (15 de diciembre de 1823). Londres, Middlesex.

4. Dickins, Asbury & Forney, John W. [editores] (1860). American State Papers, Documents, Legislature and Executive of the Congress of the United States from the first session of the eighteenth to the second session of the nineteenth congress, inclusive; commencing May 13, 1824, and ending January 5, 1827. Volume II. Naval Affairs Washington: Congress of the United States (pp. 559). [Carta escrita en el navío de guerra U.S. Franklin, anclado en el Callao, fechada el 7 de julio de 1823, y firmada por C. Stewart]].

5. Thomas Earl of Dundonald & James Ridgway (1859). Narrative if Services in the Liberation of Chili, Peru, and Brazil, from Spanish and Portuguese Domination. Vol I, No 169 (pp. 31). Londres: Piccadilly.

6. El galón inglés pre-1824 medía aproximadamente 4.732 litros. 200,000 galones ingleses en 1819 correspondían a 946,400 litros o 1,261,866 botellas de 750 ml actuales.

7. Morning Chronicle (11 de mayo de 1820). Londres, Middlesex. Courier (11 de mayo de 1820). Londres, Middlesex. London Public Ledger and Daily Advertiser (12 de mayo de 1820). Londres, Middlesex. New Times (12 de mayo de 1820). Londres, Middlesex. British Press (13 de mayo de 1820). Londres, Middlesex. Republican Compiler (2 de agosto de 1820). Gettysburg, Pennsylvania.

8. Bryant Dakin, Susanna (1949). The Lives of William Hartnell. California: Stanford University Press (pp. 23-87).

9. Fernández, José (19 de agosto de 1874). Cosas de California: Santa Clara, Calif.: ms.S.; Dictation recorded by Henry Cerruti for H.H. Bancroft; The Bancroft Library, Folio 53. California: University of California,;. Publicado de manera parcial en: Toro-Lira, Guillermo (2010). History of Pisco in San Francisco: Scrapbook of First Hand Accounts South Carolina, U.S.: CreateSpace Independent Publishing Platform. (pp. 20).

10. Fitch, Josefa Carrillo (26 de noviembre de 1875). Dictation of Mrs. Captain Henry D. Fitch: Healdsburg, Calif.: ms.S.; Recorded by Henry Cerruti for H.H. Bancroft; The Bancroft Library, University of California, Berkeley; Folio 7. Publicado de manera parcial en: Toro-Lira ibid (pp. 22).

11. Davis, William Heath (1967). Seventy-five Years in California. San Francisco, California: John Howell Books (pp. 133).

12. (9 de enero de 1849, 8 de marzo de 1849). Alta California, San Francisco, California, Publicado de manera parcial en Toro-Lira ibid; (pp. 26-27).

13. Daily Alta California (06 de enero de 1864). San Francisco, California. Publicado de manera parcial en: Toro-Lira ibid (pp. 32). Daily Evening Bulletin (1 de mayo de 1863). San Francisco, California. Publicado de manera parcial en: Toro-Lira ibid (pp. 32).

14. Para una información detallada del evento y juicio, referirse a: Toro-Lira S., Guillermo & Zapata A., Sergio (2008). «Tradición exportadora peruana del pisco: los Estados Unidos vs. doscientas botijas de pisco». Boletín de Lima, Vol XXX, No 152. Lima: Editorial Los Pinos (pp. 51).

15. El término Pisquito, para describir a las botijas de aguardiente de la región de Pisco, Ica y Palpa, fue usado desde el tiempo de la colonia, como está documentado en las tornaguías de aduana del siglo XVIII.

16. (1869). Rapport sur l’Exposition universelle de 1867, à Paris. Précis des opérations et listes des collaborateurs. Avec un appendice sur l’avenir des expositions, la statistique des opérations, les documents officiels et le plan de l’Expositio. Tome 6, Group V – Classe 43 – section XIII. Paris: Imprimerie impériale (pp. 532, 541).

17. Quiñones, Leticia [Transcriptora] (2007). «Premios otorgados en la Exposición Industrial de Lima». El Nacional. Lima. [Transcripción de: El Perú en la vitrina. El progreso material a través de las exposiciones (1851 – 1893) (16 de agosto de 1869). Anexo 2. Lima: Universidad Nacional de Ingeniería (pp. 253)].

18. Fuentes, Francisco A. (1872). Catálogo de la Exposición Nacional de 1872. Edición Oficial, Secretario de la Comisión Central. Lima: Imprenta del Estado. (pp. 230-241, 300- 303). Los vinos chilenos premiados fueron de: Francisco Rojas y Salamanca (La Florida, Santiago), Magdalena Vicuña de Subercaseaux («afueras Santiago»), Pedro Moller (Concepción), José Cabrera, y Silvestre Ochagavía. José Tomás Urmeneta exhibió aguardiente de naranja y de apio (Limache, Santiago), Benjamín Parrasia, un aguardiente anisado, y Jerónimo Arce, uno sin anís.

19. Caballero, César Ángeles (2008). Peruanidad del pisco y la vendimia, diccionario del pisco. Sexta edición. Lima: Editores Importadores (pp.8).

20. «Les vins, les spirituex – et les biéres du Chili» (28 de noviembre de 1875), En: Correo de la Exposición, Año 1, Núm. 9. Santiago de Chile (pp. 139).

21. «La República de Bolivia» (26 de enero del 1876). En: Correo de la Exposición, Año 1, Núm. 12, Santiago de Chile (pp. 189-190). En la actualidad, Bolivia produce un aguardiente de vino parecido al pisco denominado singani.

22. C. Lamarre, C. Wiener (1878). L’Amérique centrale et méridionale: et l’Exposition de 1878. París (pp. 197-216 [Perú], 279 [Bolivia]).

23. Albertini, Luis E. (1878) Exposition Universelle. Le Pérou en 1878. Notice historique et statistique süive du. Catalogue des exposants par… etc. Commissaire délegué du Pérou et vice-président du syndicat det etats de l’Amérique centrale et meridionale. Grupo VII, Clase 75. París.

24. Correspondencia de La Patria, de Lima. Ica. (16 de Octubre de 1882). Citado por Pascual Ahumada en Guerra del pacífico, Tomo VII, 1884. Valparaíso: Imprenta del Progreso (pp. 373-374).

25. Ahumada, Pascual (1884). Guerra del pacífico. Tomo VII. Valparaíso: Imprenta del Progreso (pp. 105 [Ocucaje], 258 [Chavalina], 263 [Macacona], 373 [Huamaní]).

26. Lacoste, Pablo ibid.

27. Valparaíso en la Esposición Nacional de 1884 (1884). Valparaíso: Imprenta del Nuevo Mercurio (pp. 24, 87-88).

28. (1901) Chile at the Pan-American Exposition, Brief Notes of Chile and General Catalog of the Chile Exhibit. Buffalo, Nueva York (pp. 109-111, 238-239). Los productores chilenos que recibieron cuatro medallas (una de oro, una de plata y dos de bronce) fueron: Luis Hernández (“Pisco italia” y “pastilla especial”, Elqui), Juan de Dios Peralta (“Pisco fino de uva italia”, Elqui), Salvador Galeno (“Pisco superior” y “de uva pastilla”, Serena), Joaquín Naranjo (“Pisco «Mosto Verde»”, San Carlos-Elqui).

29. Middendorf, Ernest (1973). Perú, Observaciones y estudios del país y sus habitantes durante una permanencia de 25 años; Tomo II. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. [Traducido del original en alemán publicado en 1894].

30. https://elcomercio.pe/gastronomia/bares-y-copas/pisco-nombre-impreso-tinta-426535-noticia/

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